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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 5h., 18m.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120

Round 3

Parte 25 :121122123124125
Parte 26 :126127128129130
Parte 27 :131132133134135
Parte 28 :136
[Chapter Cover]
Parte 16, Capítulo 78.

PARTE DIECISÉIS: RETROSPECTIVA

Capítulo 78

Traducido por NappaSSJS / Encodeo por Alice


Todo comenzó en el planeta Kanassa durante un encuentro con un sabio, quien poseía un poder increíble: la capacidad de ver el futuro. Como último acto antes de morir, el sabio le había dado éste don a Bardock, quien consecuentemente se encaminó en una misión de rescate para salvar a su planeta de origen de la destrucción. Gracias a este nuevo poder por la visión que le concedía, Bardock estaba convencido a prestar atención a la advertencia que recibió del Kanassiano en relación con Freezer y el peligro inminente que éste representaba para su planeta.

Con gran celeridad, Bardock y su unidad abandonaron su misión y regresaron al planeta Vegeta con la noticia. Tan pronto como sus cápsulas espaciales aterrizaron, se apresuraron a la sala del trono, donde un importante debate ya se estaba llevando a cabo:

— Tu sabes tan bien como nosotros lo que realmente es este Saiyano Legendario... ¡es una amenaza para todos nosotros!-, Gritó un Saiyano de pelo largo. El rey, sentado en su trono y cruzado de brazos, estaba escuchando atentamente el debate. -Nuestros registros son claros-, continuó Gerkin. -Este es un monstruo que mata sin razón ni conciencia. Ni siquiera hace distinción entre su propia gente y los enemigos, ¡los mata a todos por igual! ¡Este niño no es más que un peligro para todo el universo!-

— Y de seguro es éste bebé- Vegeta respondió. -Han pasado mil años desde que nació el último, y tal poder al nacer no es natural.- El rey hizo una pausa por un momento, antes de tomar su decisión final. -Bueno, está decidido... hay que eliminar al hijo de Paragus... a éste... Broly.-

De repente las puertas de la sala del trono se abrieron de golpe y Paragus, el padre del niño, llegó corriendo hacia la cámara. Su rostro aterrado reveló su miedo, así como su desesperación.

— Paragus... ¿que quieres?-

Antes de que pudiera responder, dos saiyanos poderosos de élite habían prescrito su camino hacia el rey. Ellos lo miraron amenazadoramente, pero el rey se puso de pie, señalando que a Paragus se le permitiría hablar.

— ¡Perdone a mi hijo! Broly servirá al Príncipe Vegeta; ¡se convertirá en un gran guerrero saiyano!-

— Precisamente...- dijo el rey. Su sonrisa torcida no escondió su razonamiento, estaba claro que no quería que ningún otro saiyano fuera tan poderoso como su hijo.

No muy lejos de allí, el grupo de Bardock se acercaba rápidamente, caminando enérgicamente por el pasillo que conducía al auditorio del Rey Vegeta. De repente, desde el interior de las puertas de la cámara, oyeron un el ruido de un gran impacto, y luego escucharon el ruido sordo de algo derrumbándose en el suelo. Inmediatamente las puertas de la sala del trono se abrieron y salieron dos saiyanos que llevaban el cuerpo inconsciente y gravemente herido de Paragus, los cuales pasaron apresuradamente junto a ellos.

— Bueno, ahí va otro tonto que abrió demasiado la boca-, dijo Totappo, girando la mirada hacia el techo.

— Sí, y estamos a punto de hacer exactamente lo mismo...- declaró su líder, sorprendiendo al grupo e incitando al instante un poco de nerviosismo.

Sin anunciarse y sin haber sido invitado, Bardock y su unidad se apresuraron en la sala del trono, empujándose través de la multitud de saiyanos que se reunieron alrededor. Una vez atravesada, Bardock acercó audazmente al trono.

— ¡Rey Vegeta! ¡Cosas terribles están a punto de suceder! -Bardock gritó.

El rey se había dado la vuelta para sentarse nuevamente enn el trono, después de haber arreglado su -asunto- con Paragus, pero ante la nueva intrusión se dio la vuelta.

— ¿Qué pasa ahora? ¿Bardock?-

— ¡Freezer vendrá a nuestro planeta para erradicarnos a todos nosotros! Debemos prepararnos! -, Gritó.

Rey Vegeta abrió mucho los ojos, sorprendido. Claramente no le creía, pensaba que tales absurdos estaban más allá del reino de la posibilidad. Igualmente sorprendidos estaba todo el escuadrón de Bardock, cuyas bocas se abrieron por completo.

— ¿Esa es la gran emergencia? ¿Se ha vuelto loco?- Su equipo pronunció, casi sin poder hablar.

Inmediatamente, la sala estalló de risa, cada uno de los saiyanos era tan dichosamente ignorante para confiar ciegamente en Freezer y en la frágil paz que existía entre ellos y su 'señor'. El rostro de Bardock ardía en frustración, sus ojos mostraban enojo, mientras trataba de pensar en una mejor manera de que le creyeran.

— Por supuesto, nadie me cree. ¡Si no lo hubiera visto con mis propios ojos tampoco lo creería!- Bardock pensó apretando los dientes. Se encontró en la misma posición que el Kanassiano en la que éste trató en vano de convencer a su pueblo del ataque inminente a su planeta. Incluso si los saiyanos tenían una clara aversión hacia Freezer, todo ellos sabías que el Demonio Frío era a la vez invencible e indomable; además para éste, los saiyanos eran un activo útil e importante para su ejército. Y si eso no fuera suficiente, Freezer nunca había atacado a cualquiera de sus aliados anteriormente, con la excepción de una revuelta que hubiere venido desde adentro, desde sus propias tropas. Bardock se mordió el labio, decidiendo que sólo con medidas drásticas habría alguna esperanza de tener éxito, y señaló con su dedo al rey.

— ¡¡¡Silencio!!!-, gritó. -Los Saiyanos tienen que seguir a su Rey. Usted es al único que tengo que convencer-.

Vegeta era conocido por su estrategia e inteligencia. Él podría estar abierto a la verdad, que Freezer en secreto había decidido deshacerse de los saiyanos. Después de haber experimentado de primera mano su crueldad con respecto al príncipe secuestrado, el Rey Vegeta sabía mejor que nadie que tan perverso era el tirano Freezer.

Pero una vez más, Bardock fue interrumpido por un fuerte dolor en la cabeza, seguido por una imagen muy clara: el monstruo, Freezer, estaba sonriendo con su dedo levantado. A continuación, algo apareció en la punta de su dedo, una pequeña esfera de energía que crecía en tamaño con desmesurado poder, luego vio como el demonio lanzó la ahora gigantesca esfera, resultando en un ataque terrible en el planeta Vegeta. Por último, pudo ver a su mundo natal explotando frente a sus ojos, y a Freezer riendo jovial y desquiciadamente mientras se maravillaba con la explosión.

— No... esta no es la manera correcta. ¡Tiene que haber otra manera!- Bardock pensó. Si él continuaba por el modo actual, esta visión se haría realidad. El Kanassiano había visto esta misma visión también, del planeta Vegeta siendo condenado. Incluso con su advertencia al rey, nada acerca de la visión había cambiado. ¿De qué servía poder ver el futuro si no podía arreglarlo de alguna manera? Tendría que tomar medidas drásticas si quería salvar a su pueblo, tenía que haber alguna manera. Tendría que hacer algo loco, algo tan absolutamente loco que ninguna visión jamás hubiera predicho.

Bardock se preparó y se mantuvo de pie, señaló de nuevo con el dedo al rey, y dijo en voz alta, con claridad.

— Rey Vegeta, según la tradición Saiyana, ¡te desafío por el trono!-

Todo el mundo se quedó en silencio en el gran salón. El público atónito no sabía qué decir, incluido el propio rey. Luchando contra su indecisión, Bardock continuó.

— Todo el mundo sabe que usted mantiene su estatus de rey porque gracias a usted nos liberamos de los Tsufurs. ¡Pero en realidad ese título es para el más fuerte entre nosotros!-

Durante los últimos cincuenta años, bajo el reinado de Vegeta, la raza Saiyajin había sufrido cambios dramáticos en su estructura social y económica. No hacía mucho ellos no eran más que bárbaros que vivían en cuevas y casas improvisadas, pero ahora eran una sociedad altamente organizada, adepta en el uso de la tecnología, tanto de los Tsufurs como la de Freezer. Tenían escuelas y negocios en vez de tribus y cazadores. Todas las viejas reglas y leyes de su sociedad (que no estaban escritas, simplemente se transmitían vía oral) parecían de facto abolidas, y habían sido reemplazadas por un complejo sistema de gobierno político y bien organizado.

Pero era cierto, hace mucho tiempo en los tiempos antes de Freezer, el rey o la reina de los saiyanos eran desafiados constantemente por el trono. Sin embargo, en la mente de todos esos días ya habían pasado, y nadie se atrevería a desafiar al rey ahora. Más bien, su sucesor sería su hijo, quien fue, por primera vez, llamado -príncipe-, un término que nunca antes se había usado en su sociedad.

— ¡Usurpador insolente! ¡Tendrás que pelear conmigo primero! -, Gritó Gerkin, dando un paso al frente de Vegeta. Era uno de los saiyanos más fuertes, perteneciente a la guardia personal del rey, y el mismo hombre que había sido asesinado en la visión de Bardock. Un Saiyano fornido, pero también ágil, que llevaba una armadura blanca con hombreras y tenía el pelo largo y oscuro.

— De ninguna manera, Gerkin. Yo reto al rey, no a ti.-

Varios saiyanos discutieron en voz baja la interacción entre ellos.

— ¡Por supuesto que él se niega! Bardock no es tan fuerte como Gerkin-, dijo uno.

— ¡Incluso si Bardock gana, no permanecerá como rey por mucho tiempo!-, Respondió otro.

Un tercero se unió en los comentarios. -Pff, si supiera que se permitía desafiar al Rey Vegeta, ¡yo lo habría hecho desde hace mucho!-

Pero el Rey Vegeta silenció con éxito todas estas discusiones, doblando sus rodillas y apretando los puños, poniéndose en guardia.

— Muy bien, Bardock, ¡acepto tu reto!-

Fue el mayor error de su vida, o al menos, de su vida política. En cuanto a su vida real, ésta terminaría siendo salvada por esta esporádica ausencia de juicio.

Hatonek, otro miembro de la guardia personal de Vegeta, estaba bastante sorprendido de que el rey aceptara. Casi le suplicó al rey que no peleara, pero antes de que pudiera, Vegeta se lanzó rápidamente en el enfrentamiento.

— Como si un guerrero de clase baja... ¡pudiera golpearme siquiera!-

Pero la batalla por el trono no duró mucho. Por un momento, al principio, parecía que podrían ser iguales en poder. Pero Bardock rápidamente ganó la ventaja. El Rey Vegeta no había entrenado o luchado en mucho tiempo, mientras que muchos de sus súbditos progresaron mucho durante sus misiones a conquistar varios planetas. Los años de vivir en la política y las disputas lo habían ablandado, perdiendo la ventaja que alguna vez tuvo. De repente, después de una breve visión, Bardock anticipó los movimientos de su oponente y logró asestar un poderoso golpe final, con lo que logró noquear al rey rápidamente. Victorioso, Bardock tomó al rey por el cabello y arrebató el colgante que Vegeta llevaba al cuello.

— Bardock... ¡es nuestro nuevo rey!- Los saiyanos comenzaron a anunciar.

— Bastardo... ¡Te reto!- Gritó Gerkin, con más furia que antes.

— Acepto el reto-, respondió Bardock mientras se sentaba en su nuevo trono. -Pero de acuerdo a la tradición, tengo una semana para descansar... vamos a luchar después de eso.- Su rostro aún no perdía su seriedad.

— ¡Ahora, todos escúchenme! Mis peticiones pueden sonar extrañas, ¡pero hay que seguirlas! Si estoy equivocado, pueden destronarme y matarme. ¡Pero en este momento no voy a aceptar ningún comportamiento rebelde! Primero... no le anuncien a Freezer que me convertí en rey. Vamos a atrapar a todos los hombres de Freezer que están presentes aquí y matarlos. ¡Es vital que nada de lo que hagamos en los próximos días sea descubierto!-

Se siguieron las órdenes. La sociedad Saiyana comenzó su rebelión secreta contra Freezer. Oficialmente, nada cambió. Una vez que el contacto fue asegurado, el rey invitó a representantes de todos los saiyanos a reunirse...

En una plataforma, el Rey Bardock estaba de pie, frente a él, varios cientos de saiyanos. Detrás de él estaban el ex Rey Vegeta, Brasca, Hatonek, Gerkin, Celipa y Toma. Habló a la reunión de cientos de Saiyajin, con un discurso encendido al cuál todos aplaudieron y dieron muchos gritos de emoción.

El ex Rey Vegeta sabía que Freezer nunca se perdonaría su rebelión, por lo que trabajó con Bardock para estar seguro de que funcionaría. Ya que si no era así, ¡toda la raza Saiyana acabaría siendo completamente aniquilada! ¡Lo que hacía Bardock era peor que cualquier cosa! Este acto destruiría para siempre el delicado equilibrio que permitió a los Saiyanos emanciparse en el ejército del demonio. Pero Vegeta sabía cómo tomar ventaja de cualquier situación; incluso antes de convertirse en rey, él era muy efectivo trabajando desde las sombras

Se quedó con Bardock como asesor. Este último sabía que Vegeta no sería tan tonto como para apuñalarlo por la espalda, por lo menos no de inmediato. Le había dicho a Vegeta varias veces la historia de cómo había visto a su muerte, y con gran detalle. Al final, fue suficiente para convencer al ex rey que Bardock no estaba tan loco como aparentaba. Al darse cuenta de todo esto, combinado con el hecho de que no había otra opción, Vegeta trabajó con el nuevo rey para el éxito de su plan. Ahora con el ex rey expresando oficialmente su aprobación y apoyo al plan, incluso los Saiyanos más reacios siguieron las órdenes.

Unos días más tarde, en la noche prevista por Bardock, el pueblo Saiyano se reunió en un desierto cerca de la ciudad...

— Freezer llegará aquí esta noche-, dijo Bardock mientras miraba a las estrellas. Su esposa Hanasia estaba a su lado, pero no estaban solos. Miles de Saiyanos estaban allí, todos guerreros muy poderosos.

— Te lo advierto, si él no viene, ¡yo te desafío y te mataré!- Hanasia amenazó, con los brazos cruzados.

— Tendrás que ir después de Gerkin- el Rey respondió casualmente.

Desde la multitud, alguien de repente interrumpió su conversación.

— ¡Rey Bardock, me gustaría darle las gracias por salvar a mi hijo!-

Bardock volvió la cabeza hacia el agradecido Paragus.

— No hay necesidad... vi en lo que se convertirá... vamos a necesitar su poder-, dijo finalmente en voz baja.

Paragus había sido tratado en el centro médico y su hijo no había sido ejecutado, como Vegeta había ordenado. El nuevo rey había cancelado la orden, aunque no quiso decir por qué.

— ¡Lord Freezer acaba de llegar!-, Gritó un Saiyano que había corrido hasta el grupo. Acababa de regresar de la ciudad, donde habían estado siguiendo las comunicaciones de radio desde el espacio exterior.

De repente todo el mundo empezó a murmurar, sobre todo por la sorpresa, ya que la profecía se había hecho realidad. Ahora todos los Saiyanos sabían, sin la menor de las dudas, que Bardock estaba diciendo la verdad. Su incredulidad ahora se había convertido en ira, y juntos se unieron por ella.

— Bueno, ¿entonces qué?- Comenzó Bardock, dirigiéndose a su compañera como diciendo 'te lo dije'. Pero ella simplemente rodó los ojos.

— Muy bien, su visita no fue anunciada, pero nada nos indica que va a venir a matarnos-, respondió Hanasia.

— Eso ahora no es importante, porque vamos a atacar primero. No debemos permitir que huya. Hanasia, ¿puedes encargarte de su nave?-

— ¿Te atreves a dudarlo? ¡Estás hablando con la Saiyana más poderosa entre todos los Saiyanos! -

Gerkin, herido en su orgullo al escuchar eso, elevó la voz cuando escuchó ése alardeo.

— ¿Qué? ¡Te recuerdo que barrí el piso contigo la última vez que nos batimos en duelo!-.

— Yo estaba embarazada-, dijo ella rotundamente.

— Sí, siempre con tus pobres excusas...-

Con un repentino estallido en el suelo, Hanasia despegó hacia el cielo. Bardock, mirando a su alrededor vio a los cinco Saiyanos que lo rodeaban, y comenzó a dar órdenes.

— Ex-Rey Vegeta, Gerkin, Hatonek, Zukini, Paprika, ya saben que hacer, ustedes son los únicos que pueden crearlas, ¡Así que háganlo!-

Cada uno de ellos levantó sus manos, creando bolas azules de energía que fueron lanzadas de inmediato hacia el cielo.

— Ustedes tres permanezcan en el suelo,- Bardock ordenó a Zukini, Hatonek y Paprika. -Dispérsense y manténganse escondidos. Si se destruye una luna falsa, lancen otra y ocúltense en otro lugar -.

— Ese es el plan de un cobarde-, se quejó Paprika.

— Ese es el plan del rey, ¡quien te ejecutará de ser necesario! ¡Ahora ve y obedece!.-

Arriba en el cielo, las lunas llenas comenzaron a mezclarse con el oxígeno y terminaron su formación. Inmediatamente, las ondas Blutz que emitieron comenzaron a afectar a todos y cada uno de los Saiyanos. Algunos ni siquiera esperaron a que la transformación terminara antes de despegar en el aire.

— ¡A la ofensiva!-

La primera parte del plan, pero no menos integral, era que Hanasia destruyera el campo de fuerza protector que rodeaba la nave de Freezer.

— Dicen que la nave de Freezer tiene los mejores escudos que hay. ¡Vamos a poner eso a prueba!-

Al principio, ella lanzó una multitud de ataques de energía, pero todos simplemente rebotaron al contacto con en el escudo.

Hanasia pensó por un segundo, y luego se lanzó hacia la nave, con puño hacia al frente, aumentando su velocidad.

— ¡Cambio de planes!-, Pensó, pasando a través del escudo invisible. Sintió una especie de shock enorme que corría a través de su cuerpo, pero ella se mantuvo firme: no había manera alguna de que un tonto campo de fuerza pudiera detenerla. Luego, ella destrozó el casco redondo de la nave atravesándolo como si fuera de papel.

En el interior, rápidamente encontró una escalera para subir al siguiente piso.

— Al fin, un poco de aire-, dijo Hanasia.

Ahora podía respirar y tendría la efímera oportunidad de recuperar el aliento antes de continuar hacia los generadores de escudo.

En el exterior, la multitud de Oozarus estaban esperando en los confines de la atmósfera del planeta Vegeta. Pero antes de que pudieran hacer su movimiento Hanasia tenía que destruir las defensas de la nave. Sin embargo, Freezer todavía estaba bastante decidido a acabar con ellos y de inmediato le ordenó a todo su ejército a participar en la batalla.

Mientras Hanasia volaba a través de un pasillo de la nave, de repente se encontró cara a cara con el pesado Dodoria.

— Bueno, bueno, ¿pero qué tenemos aquí? Hanasia de la élite Saiyana,- dijo el guerrero rosado mientras se tronaba los nudillos.

— ¿Ah?, ¿Acaso eres un fan?-, Ella bromeó.

Dodoria, viéndose un tanto aburrido y molesto, simplemente estiró una mano hacia adelante, y lanzó una bola de fuego.

— No realmente. ¡Muere!-

La bola de energía no alcanzó su objetivo y explotó contra una pared, ya que ella era más que suficientemente rápida para evitarla. Hanasia arremetió contra Dodoria y lo golpeó con fuerza en la cara. El contacto era sólido, pero el soldado rápidamente contraatacó, dándole un puñetazo a Hanasia en la mejilla izquierda y tirándola al suelo.

— ¡JaJa! ¡¿Qué esperabas?!- El acólito de Freezer se rió entre dientes mientras agarraba a la Saiyana por los brazos y la levantó en el aire.

Luego lanzo el cuerpo de Hanasia y la inmovilizó contra la pared, sosteniendo su cuello estrechamente entre su mano apretada. Con la otra mano, se dispuso a darle varios golpes en la cara. Quería pagarle por cien el golpe de suerte que ella había conseguido asestarle.

— ¡Vamos!. Tu nivel de poder es solamente de 12.000, ¡mientras yo estoy en 22.000! Tú no tienes la menor oport... -

De repente Hanasia abrió la boca y disparó una ola de energía, toda su fuerza se estrelló contra Dodoria a quemarropa. Debido al choque el lacayo rosado fue arrojado hacia atrás varios metros, aterrizando sobre sus nalgas. Eso le dio a Hanasia la oportunidad perfecta para ir a mirar por una ventana cercana de la nave, observando las muchas lunas falsas que se habían creado.

— ¿A dónde se fue esa escoria?- Dodoria gimió, levantándose; con una mano sobre su ojo derecho dañado, mientras trataba de ignorar el dolor. -¡Ajá!- dijo, finalmente localizándola. -¡Estas muerta!-

— Que hermosa vista-, ella susurró. -Puedo ver todo el planeta desde éste punto... eso, ¡y también varias de nuestras lunas falsas!- Se dio la vuelta, sonriéndole a Dodoria. Sus ojos ya estaban brillando con una luminosidad extraña.

El labio inferior reventado de Dodoria comenzó a temblar por el shock, al darse cuenta de su terrible situación. Pero ya era demasiado tarde. Hanasia ya había empezado a cambiar, y en pocos segundos la transformación sería completa. Rápidamente se convirtió en un Oozaru de tamaño completo, creciendo tanto que ella atravesó las paredes del pasillo y comenzó a rasgar su camino a través de la mitad de la nave de Freezer, creando con ello un enorme agujero a través del centro de la nave y, en consecuencia, borrando el escudo de energía. Su misión estaba completa; Ahora era el momento de salir de allí.

Ella despegó de la nave rápidamente, pero Dodoria, quien seguía empeñado en la venganza, la siguió. Ella se volteó de repente, luego ella desenrolló su cola masiva de alrededor de su cintura, la cual se estrelló poderosamente contra el esbirro de Freezer. Ahora que Hanasia se había convertido en un Oozaru, su propio poder había superado con creces el de Dodoria. Aunque la onda expansiva por el choque lo envió a estrellarse de nuevo contra la nave rota, el propio golpe fue más que suficiente para herir mortalmente al soldado de piel rosada. Con una sonrisa, Hanasia continuó su camino de nuevo hacía a la horda de Oozarus, que ya estaban preparando una enorme amalgama de sus más fuertes ataques en sus bocas. Justo cuando ella estaba a una distancia segura, el ejército Saiyano escupió con furia sus ataques más poderosos, el número de rayos alcanzaba los miles. Luego, cuando le dispararon directamente hacia Freezer, los ataques se dirigían hacia él combinándose en un enorme rayo, que estaba a punto de chocar directamente con la nave dañada del demonio. A pesar de que el tirano se había empezado a transformar, ya era demasiado tarde, y al instante la nave fue golpeada con una fuerza increíble, destruyendo la nave junto con todos a bordo.

Reagrupándose con los Oozarus, Hanasia comenzó a escuchar los gritos de alegría de los guerreros Saiyanos, cada uno en honor a su nuevo rey Bardock.

Así terminó el reinado del tirano Freezer y comenzó el señorío de Bardock, que se basaba en una sola regla simple: los viejos métodos de Freezer fueron prohibidos y los Saiyanos ahora permanecerían juntos, sólo atacando planetas enteros, empezando por los del imperio de Freezer. Los Saiyanos no recibirían órdenes de nadie más que de su Rey.

Sin embargo, sin que ellos lo supieran, alguien ya estaba interesado en ellos... alguien que, desde una distancia segura desde su propia nave, lo había visto todo.

— Ellos... ¡los Saiyanos mataron a su hermano!-, Dijo Sauza inclinándose con una rodilla al suelo, frente a su amo, Cooler.

— ¡Tsk! ¡Qué debilucho! ¡Aplastado sólo por una pandilla de monos- Respondió el demonio, burlándose.

'Saiyanos afortunados. Si Freezer no hubiera estado en una forma reducida, él sin duda los hubiera aplastado...' Sauza pensó con su mirada en el suelo. Luego volteó la cabeza hacia su amo para hablar de nuevo.

— Amo Cooler, ¿deberíamos aterrizar en éste planeta? ¿O usted desea destruirlo desde el espacio con un solo ataque?-

— ¿Qué?-, Dijo el hermano de Freezer, sonriendo. -Ni lo uno ni lo otro por supuesto... te recuerdo que ni siquiera se supone que debemos estar aquí... vámonos en silencio antes de que padre se entere que estuvimos aquí. Si nos atrapa, él pensará que fui yo quien mató a Freezer.- Cooler mostraba apatía y despreocupación absoluta ante la muerte de Freezer.

— Mi hermano pequeño es el culpable de su propia muerte. Y estos Saiyanos, todos ellos morirán eventualmente de todos modos... ¡tan pronto como papá me dé éste territorio!-.

Con ello, Cooler salió de la sala de control para ir a relajarse en sus habitaciones personales. Sorprendentemente todo esto lo había puesto de buen humor.

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