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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 5 dias, 3h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120

Round 3

Parte 25 :121122123124125
Parte 26 :126
[Chapter Cover]
Parte 5, Capítulo 21.

PARTE CINCO: DOS GIGANTES CARA A CARA

Capítulo 21

Traducido por Bardock; corregido por Kugan


El combate entre Kakarotto del Universo 13 y Kat del Universo 6 acababa de finalizar. Participantes y espectadores aguardaban el anuncio del siguiente combate.

De los combatientes registrados en el Universo 18, el único que todavía no había peleado, era Gotenks. Incluso cuando éste aún no había inundado el torneo con sus juegos y bromas absurdas, Trunks y Goten del Universo 18 ya estaban en ello, mientras que el resto del Universo 18 discutía sobre temas relevantes.

—Es una lástima que ese Vegeta no haya dejado que su amigo golpeara de nuevo a la chica —dijo Pan—. No me malinterpreten; estoy feliz de que no la haya golpeado otra vez. Solamente digo que si le hubiese tocado un sólo pelo, ese cretino habría sido descalificado del torneo.

—Definitivamente merece ser descalificado —dijo Gohan—. Es difícil de creer que tu abuelo podría haberse transformado en algo tan… horrible.

—Me reconforta saber que mi abuelo nunca haría algo como eso —continuó Pan—, pero, en la siguiente ronda, se supone que debo combatir contra él. Realmente deseo poder evitar eso. Honestamente, papá, no estoy tan segura de querer combatir aquí si eso significa tener que luchar contra él.

—Estamos aquí para luchar, Pan, y sin importar cómo sean nuetros oponentes, debemos dar lo mejor de nosotros —dijo Goku a su nieta, con un tono enérgico—. De otra forma, estaríamos desperdiciando el tiempo aquí.

La pequeña niña no respondió, al menos con palabras. Simplemente, se detuvo a mirar la esférica arena flotante, siendo resflejadas en sus ojos las palabras de su abuelo. Ella sabía que su abuelo tenía razón, y que debía tener coraje, así como también sabía que su contraparte del Universo 16, quien dentro de poco fuera a luchar contra uno de los mayores enemigos de su padre, debía tenerlo.

—Sin embargo, esa Kat ha tenido suerte —dijo Ub, causando que Pan y Gohan dirigieran su atención hacia él—. Si Kakarotto fuera más fuerte, o incluso más violento… podría haberla matado sin que los vargas tuvieran tiempo de reaccionar.

—Tienes razón —respondió Gohan—. Me pregunto si los vargas pensaron en alguna forma de evitar que una situación así suceda.

Como si la cuestión estuviera prevista, el varga azulado encargado del Universo 18 sorprendió a todo el mundo llegando desde atrás con paso silencioso para responderles, con algo que, razonablemente, podría ser descrito como una sonrisa:

—Si se están preguntando acerca de nuestra capacidad para mantener el control sobre el torneo, no se preocupen; si el amigo de Kakarotto no hubiera intervenido, hubieran visto que Kakarotto no habría sido capaz de darle ese último golpe a Kat. Desde que ella abandonó, si el puño de Kakarotto se hubiera acercado un poco más, él hubiera sido inmediatamente descalificado y enviado a su universo. Cada uno de los administradores de los universos, como yo, lleva consigo un control remoto para reenviar a los participantes que rompen las reglas o que son demasiado peligrosos… Observad.

El pequeño varga abrió su chaqueta y mostró un objeto rectangular grisáceo enganchado al interior del bolsillo. Muy delgado y ligero, a simple vista este aparato no contaba con más que un botón.

—Siempre llevamos este dispositivo con nosotros.

Soltó el enganche para mostrárselo mejor a los miembros del Universo 18 y continuó, apretando con fuerza el preciado aparato:

—Ya sé que sois todos muy fuertes, pero cuando alguno de ustedes pelea, mantengo mi dedo sobre el botón, sólo por si acaso. Todos los administradores hacen esto con los universos bajo su supervisión. No importa qué tan rápido sea el luchador en cuestión, podremos mandarlo de vuelta a su universo sin inconvenientes.

El varga vio cómo, de repente, seis de las personas del Universo 18 redirigían su atención a su derecha… hacia los otros dos invitados de ese universo. El varga giró la cabeza hacia los dos chicos, uno de pelo negro desordenado, el otro mejor peinado y de cabello violeta. Estaban entreteniéndose con un mando, no sólo apretando repetidas veces su único botón, sino también lanzándoselo el uno al otro como si fuera una pelota.

El varga vio la situación algo divertida, de hecho, y notó que el control que los muchachos tenían era parecido al que él tenía en la… ¡¿mano?!

—¡Kyaaaaaaaa! ¡¿Qué?! ¡Imposible! —gritó el varga al notar que el control que sostenía tan fuertemente con su mano, había desaparecido, y que de alguna manera, los jóvenes se habían hecho con él.

¡Lo estaba agarrando con fuerza! ¡Nadie se había movido! Los chicos, además de quitarle el mando, ¡estaban jugando con él como si fuera cualquier cosa! ¡De seguro, el daño sería descontado de su paga!

Tras situarse tras los dos jóvenes, Gohan y Bra golpearon en la cabeza a Goten y Trunks, respectivamente. Los dos últimos se quejaron, pero ni Gohan ni Bra se ablandaron. ¿Qué clase de educación habían recibido esos dos?

El control remoto ahora reposaba en el suelo, y Goku aprovechó la situación para tomarlo y devolvérselo al varga.

—Parece que no nos sería difícil impediros que uséis esa cosa —dijo Goku—. Y Goten está lejos de ser el más rápido aquí.

—¡Oye! ¡Eso no es cierto! —volvió a quejarse Goten, algo preocupado por lo que dijo su padre.

Trunks empezó a reir, pero un comentario de su padre le quitó la sonrisa de la boca:

—Yo no me reiría de Goten si fuera tú. Apenas eres un poco más fuerte que él, ¡y no olvides que incluso eres más débil que tu homólogo del Universo 12!

Entonces, Trunks recordó la conversación que él y su homólogo del Universo 16 habían tenido con su contraparte del 12. En ese momento, se sintió avergonzado por el hecho de que su álter-ego del Universo 12 pareciera tan noble, ayudando a otros en la vida diaria y en la reconstrucción de las ciudades, mientras que él tuvo una vida tan fácil y sin preocupaciones. El comentario de Vegeta intensificó su sentimiento de inferioridad respecto al Trunks del Universo 12.

Gohan habló, sintiendo que tenía que aclarar un punto importante con el varga, como resultado de lo que acababa de pasar:

—Viendo que para éstos dos fue tan fácil tomar el control remoto, ¿no podría cualquiera que sea lo suficientemente rápido, simplemente robarlo y mandar a cualquiera de los participantes del torneo de vuelta a su universo?

—Por suerte, no —respondió el varga, depositando el dispositivo en el bolsillo interno de su chaqueta—. Este botón solo puedo ser accionado por un varga, por firma electrónica.

—¿Como una huella digital? —continuó preguntando Gohan.

—En realidad es más que eso, tiene en cuenta un número incalculable de parámetros destinados a evitar cualquier intento de copia, o incluso de clonaje de mi cuerpo.

—Impresionante, esto le habría interesado a Bulma —murmuró Gohan, más para sí mismo que otra cosa.

Mientras Trunks y Goten continuaban enfurruñados en su esquina, aunque no muy lejos del grupo, y la mayoría seguía hablando con el varga, que poco a poco iba recuperando un ritmo cardíaco normal, Vegeta se agachó y empezó a dibujar con un dedo sobre la fina arena del suelo. No recordaba algunos de los nombres de los participantes, como Mahissu o Bujin, así que decidió anotar solamente a los ganadores de la primera ronda para hacer su lista.

Vegeta quería saber contra quién, cuándo y cómo pelearía, en orden de tener una batalla interesante y saber cuándo podría luchar contra un contrincante medianamente interesante.

—Vale… primero machaco a Trunks —dijo Vegeta, lo suficientemente alto como para que su hijo lo escuchara.

—¡¿EH?! —exclamó su hijo volviéndose hacia él, ligeramente atemorizado del collejón que podría darle su padre.

—Tú no —se limitó a responder él, sin ni siquiera girarse para mirarlo.

Cualquiera que viera a Vegeta en ese momento habría pensado que éste tomaba a su hijo por nada más que un idiota. Como fuera, el saiyano continuó diciendo lo que sucedería más adelante.

—Después, tengo al ganador entre Pan y el otro Kakarotto —ante la idea, Vegeta sonrió y le dijo a la niña— Eh, Pan, pierde tu próximo combate. Hazme el favor.

—¿¿Qué??

—Si no lo haces, seré yo quien te golpee —respondió Vegeta con una ligera mueca burlona.

—Pero… ¡eso es una amenaza! —exclamó ella.

—No, es el azar de las rondas —respondió el saiyano con una sonrisa maliciosa, a modo de broma.

—¡¡¡Papáááá!!! —fue a quejarse Pan, casi al borde del llanto.

Si bien ella sabía que debía ser valiente, no estaba contenta en ninguna forma con la idea de pelear contra Vegeta. ¡Él no se contendría ni siquiera con ella!

—Vegeta, no molestes a Pan, por favor —dijo Gohan, con un tono de frustración debido al exceso de confianza que tenía Vegeta con su hija.

Son Gohan no quería parecer sobreprotector, y de hecho, tampoco sentía que Vegeta le estuviera haciendo algo verdaderamente malo a Pan. A fin de cuentas, se trataba de un torneo de artes marciales, en el que la agresión era la norma general. Pero Gohan se acabó preguntando:

«¿Cómo reaccionaría ella si tuviera que luchar contra mí en el torneo? ¿Abandonaría? ¿O acaso combatiría tan ferozmente como lo haría su abuelo si tuviera que pelear conmigo? En cualquier caso, antes de enfrentarse a Vegeta, primero debe luchar contra el Kakarotto del Universo 13… y ese tipo parece más peligroso que Vegeta cuando lo vi por primera vez. Si golpea a una mujer con tanta facilidad, ¿tendrá acaso algún reparo en atacar a una niña? Yo… simplemente no lo sé. »

Sin decir nada a nadie, Gohan apartó todas esas cuestiones por el momento. Después de todo, aún quedaba tiempo antes de la segunda ronda y tenía tiempo para tratar estos problemas más tarde, e inclusive, si era necesario, actuar para evitarlos…

Son Goku había visto a la pequeña Pan protestar por el comportamiento de Vegeta, sin intervenir. A su edad, él no actuaba así… Esperaba realmente que este torneo la endureciera, tanto en términos de fuerza física como de voluntad, así como en madurez. Es verdad que la había dejado divertirse demasiado… trataba las artes marciales como un juego, y a pesar de la relativa rivalidad entre ella y Ub, solo este último se lo tomaba con seriedad, al punto de progresar a buen ritmo… Goku tomó una decisión: pasara lo que pasara, tras el torneo sería más riguroso con el entrenamiento de Pan.

En el espacio del Universo 16, otros combatientes se planteaban otras preguntas. Gohan y Vegetto habían notado el comportamiento más bien extraño del Vegeta del Universo 18. Ellos no sólo sabían que Vegeta tuvo una afable charla con su hijo del Universo 12, sino que también, durante su pelea contra su álter-ego del Universo 10, hizo comentarios que indicaban su completo rechazo a muchos de los ideales en los que, cuando se hacía llamar Príncipe de los Saiyanos, alguna vez creyó. De hecho, Vegetto y Gohan tuvieron una particular sorpresa al escuchar a Vegeta, en medio de su combate, reconocer a su versión del Universo 13 como «lo que sería si no hubiese encontrado la paz en la Tierra, » dando a entender que estaba feliz por haber encontrado esa paz y que los otros Vegetas, al no haberla encontrado, eran inferiores a él.

—Es muy diferente al Vegeta que recuerdo —dijo Gohan, mientras cruzaba sus brazos.

—Parece que ha cambiado mucho en estos 20 años —dijo Vegetto, mientras comparaba la versión de Vegeta que estaba en su interior con la del Universo 18.

—¿Qué crees que pudo haber pasado?

—No lo sé —respondió el hombre de los zarcillos—. Parece más tranquilo de lo que era mi predecesor antes de la batalla contra Bu... Quizás deberíamos hablar con los otros del Universo 18 para averiguar más sobre esto.

Gohan asintió. Sentía mucha curiosidad por el comportamiento de Vegeta, así como por esa extraña sonrisa que éste último tenía mientras se burlaba de Pan… No era capaz de describirlo. De hecho, se preguntó si el gran cambio en Vegeta del Universo 18 se debía a su larga estadía en la Tierra viviendo tiempos de paz y compartiendo con Pan y los otros. Al pensar en Pan del Universo 18, Gohan sintió la necesidad de tener una pequeña charla con la de su universo, pero al darse vuelta esperando encontrar a su hija, se dio cuenta que ésta no estaba en ningún lugar del espacio del Universo 16.

«Oh, allí está —dijo Gohan para sí mismo—, hablando con su contraparte en el espacio del Universo 18.»

A Gohan le pareció que las dos versiones de Pan se habían hecho muy cercanas, incluso más de lo que lo habían hecho los Goten y Trunks del Universo 16 y 18.

—Se han hecho amigas —dijo Bra, junto a su padre y su hermano.

—Sí. Y es una lástima. No piensan que, después del torneo, tendrán que despedirse para nunca más volverse a ver —declaró Vegetto.

—Y tú, Bra, ¿no quieres hacer alguna amiga por aquí? —preguntó Videl, que se aferraba al brazo izquierdo de su marido.

—No. Mi homóloga parece muy diferente a mí. Y esas chicas del Universo 6 no me interesan.

—¡Lástima que no exista una versión femenina de Broly! Podrían volverse amigas —dijo Vegetto, riendo.

—Y entonces, ¿qué?. Sigo siendo una mujer con buen gusto, ¡y los músculos demasiado grandes no quedan bien! —dijo la chica del pelo violeta, algo molesta.

—No necesariamente —respondió su padre—. De hecho, incluso ella podría verse como tú, sólo que con las gemas y cosas que Broly usa.

Con una expresión por demás agria en el rostro, ella hizo notar a su padre que no estaba para nada a gusto con la idea.

—¡Calma, calma, sólo bromeaba! De todas formas, tengo ganas de ver la fuerza de Broly.

—¿No estás preocupado? —preguntó Gohan.

—No, la verdad es que no… —dijo Vegetto, justo antes de percatarse de la presencia de alguien que había regresado—. ¡Eh, Piccolo! Has estado fuera un buen rato.

En efecto, Piccolo había marchado desde que el Universo 18 fue a hablar con el 16, y no regresó hasta entonces. Todo ese tiempo estuvo en el espacio 20 para hablar con los vargas acerca de Broly.

—¿Alguna novedad? —preguntó Son Gohan.

—No realmente. No he estado hablando con mi otro yo, si es lo que querías saber. En cuanto a Broly, los vargas están decididos a hacer que participe… a pesar de nuestros consejos.

—¡Pues mejor! —exclamó la fusión.

—Ellos me dijeron que tienen un sistema para reenviar a cada participante a su universo. Todos los vargas a cargo de un universo tienen uno, y hay otro más en su sala de control, ahí arriba —dijo mirando hacia la torre que dominaba el estadio y desde la cual vargas y namekianos controlaban todo.

—Hm…

Vegetto se quedó pensando… y se giró hacia el Bu del Universo 4. A pesar de estar separados por cientos de metros, podían comunicarse entre ellos. La telepatía no tenía secretos para Vegetto.

«¡Eh, Bu! Lo de los controles remotos para enviar a los participantes de vuelta a su universo, ¿lo sabías? »

Aunque Bu no respondió, Vegetto continuó “hablando”:

«Seas tú o yo contra él… tal vez haga falta bloquearlos… continuó el saiyano, sonriendo. »

Vegetto esperó por una respuesta, pero ésta nunca llegó. Entonces se preguntó qué podría tener Bu en mente.

En el espacio del Universo 18, Ub todavía no podía creer lo diferente que podía ser una persona de sí misma:

—Aún me sorprende que Kakarotto haya golpeado a una mujer de la manera en que lo hizo… —dijo—. ¡Por suerte, Goku no es así!

—Es obvio —intervino Gohan detrás de él—, que nunca ha conocido a mamá: ella no se habría dejado dominar de esa forma. De hecho, probablemente ella lo hubiese dominado a él en muchas maneras.

—Es por haberse casado con esa mujer que se ha vuelto un gallina —soltó Vegeta, aprovechándose de la inesperada ocasión para molestar a su rival, pero también para mostrar la antipatía que le profesaba a esa mujer de fuerte carácter.

Mientras Trunks y Goten estallaban en risas, Videl, Gohan, Ub, y especialmente Goku, suspiraron.

—Hablando de hechos —continuó diciendo Vegeta en voz alta—, me pregunto cuan fuerte será mi contraparte del Universo 13. ¿Acaso será un Super Saiyano? ¿Uno nivel dos? ¿Algo aún más fuerte?

Las especulaciones acerca del poder de su contraparte le hicieron sentir nostalgia. Él, que durante tantos años soñó con llegar a ser un auténtico Príncipe de los Saiyanos con la distinción de ser el más fuerte del universo, terminó abandonando la idea, encontrando su rivalidad con Goku como algo suficiente.

—Espera un momento, Vegeta —dijo de pronto Son Goku—. ¿No habías perdido una apuesta con Bulma y tenido que ponerte a fregar unos cuantos centenares de platos? ¡Sí, así es! Recuerdo que llegué a la Corporación Cápsula con ganas de entrenar contigo, pero ella me dijo que apenas ibas por la mitad.

Esta vez, Videl, Gohan y Ub se unieron a las risas de Goten y Trunks, mientras Vegeta refunfuñaba. ¡Qué rato tan desagradable había pasado el día de la apuesta! ¡Y nada de lo que había dicho o prometido sirvió para convencer a Bulma de levantarle ese “castigo”! Había que aceptar la evidencia… en cuanto a carácter, ¡Bulma no estaba lejos de Chi-chi!

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