DB Multiverse

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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 3 dias, 11h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120

Round 3

Parte 25 :121122123124125
[Chapter Cover]
Parte 5, Capítulo 24.

PARTE CINCO: DOS GIGANTES CARA A CARA

Capítulo 24

Traducido por Genghis Khan; revisado por Kugan


Hace veintisiete años...

Son Gohan se había vuelto poderoso... Había probado que Cell fue superado con tan sólo los pocos golpes que habían aterrizado en él. Cell había cometido el mismo error que Vegeta antes que él: permitir a su oponente sobrepasar sus límites... sólo para terminar derrotado.

Habiendo fallado con el kamehameha, Cell incrementó su energía bestialmente, aumentando su fuerza a costa de su velocidad. Ahora estaba cometiendo el mismo error que Trunks también había hecho durante su enfrentamiento previo a los Juegos de Cell, y resultó igual de inútil. Cell no tenía ninguna posibilidad. Los ataques de Gohan eran precisos y poderosos, lo que le hacía tambalear y casi perder el conocimiento.

De repente sintió un dolor agudo a lo largo de todo su cuerpo. Se sentía paralizado; era como si sus entrañas estuvieran siendo destrozadas internamente. Eventualmente, vomitó... a alguien.

—Ella es... ¡18! ¡Vomitó a #18! —Exclamó Krilin.

Son Gohan, con su gran aura de Super Saiyano 2, fijó su mirada hacia el cyborg que yacía en un charco de fluidos digestivos blanquecinos, antes de posar de nuevo su punto de mira sobre su oponente, que todavía se retorcía del dolor. Después de unos graves espasmos causados por el dolor, su cuerpo cambió... Allí estaba él, asustado, una vez más, en la forma en la que había estado antes de absorber a #18... La misma forma que «Súper Vegeta» había derrotado.

Ahora todo realmente había terminado para Cell. Incluso sin Gohan y Goku, Vegeta y Trunks podrían eliminarlo. Quizás hasta Piccolo podría; después de todo, nadie sabía qué tanto había mejorado desde su estancia en la habitación del Espíritu y el Tiempo. El adolescente se había cansado del combate.

—Pelear contigo ya no me interesa. Estás acabado —suspiró Gohan.

La criatura verde apretó los puños. Estaba furioso. ¿Cómo? ¿Cómo podría este chico tener tal poder? ¿Cómo lo había derrotado a él? ¡Era imposible!

Cell gritó con todas sus fuerzas:

—Tú... ¡Tú lo pagarás caro!

Cell concentró todo su ki dentro de su propio cuerpo. En cuestión de segundos, se había duplicado, incluso triplicado en volumen, inflándose como un globo gigante.

Una vez que llegó a su máximo volumen, Cell se rió de forma extraña, diciéndole a Gohan:

—¡Se acabó! En un minuto voy a explotar! Y no voy a morir solo... ¡Tomaré todo el planeta conmigo!

—C... ¿Cómo? —Gohan se preguntó cómo pudo haber permitido que esto sucediera.

—¡Je je!... Y no se molesten rogándome que pare, ¡porque no puedo!

—¡No te permitiré hacer eso! —Exclamó el muchacho, advirtiéndole a Cell.

—¡Ups! ¡No te recomendaría atacarme! ¡El menor impacto podría causar que explote antes de tiempo! ¡Ja ja ja! ¡Sólo treinta segundos hasta el final!

Son Gohan estaba angustiado... ¿Qué hacer? Aquel monstruo estaba por destruirlo todo...

—¡Veinte segundos!

—¡No consideré todos los riesgos! ¡Papá tenía razón! M... ¡Maldita sea! —gritaba el joven mientras caía de rodillas, golpeando el suelo con los puños y dejando marcas en éste—. Esto es... ¡Esto es mi culpa! ¡Debí haber terminado esto de inmediato!

—¡Diez segundos! —Exclamó Cell, satisfecho de haber ganado incluso cuando le costaría su propia vida.

Su muerte sería hermosa. Había vivido su sueño de tener el cuerpo perfecto, de derrotar a Goku, e incluso a su hijo que le había superado. Y todo el terror que había inspirado… Qué alegría que había sido.

El monstruo continuó presumiendo:

—¡Es un empate, pero estoy muy satisfecho por la mirada de miedo en todas sus caras! ¡Jajaja!

Cell de repente dejó de reír. Entre Gohan y él, había aparecido Goku.

—¿Eh? —Dijo Cell con sorpresa mientras Goku posaba una mano sobre su vientre hinchado.

—¡Buen trabajo Gohan! ¡Estuviste genial!

—¿Pa... papá?

—Dile a tu madre que siento haber tenido que dejarlos...

Con estas palabras, Son Goku se teletransportó junto con Cell... Salvando a la Tierra y a sus amigos. Reaparecieron en un pequeño planeta verde, poblado por sólo un pequeño dios azul y su mono.

—Lo siento, Kaio-sama, pero no tenía otra opción. —Goku no había sido capaz de decir otra cosa, cuando Cell explotó con un grito de desesperación…

Son Goku se disculpó arduamente con el Kaio del Norte. Gracias a él, había muerto, así como Bubbles. A medida que volaban hacia el lugar de Enma, Goku preguntó:

—No veo el espíritu Cell. ¿Fue enviado directamente al infierno?

El Kaio del Norte se detuvo repentinamente.

—Tienes razón... ¡No está aquí! Sin embargo, ¡todo el mundo debe pasar por Enma después de la muerte!

—¿Qué significa esto? —Preguntó Goku, comenzando a preocuparse, para llegar a una conclusión que lo hizo estremecerse.

—¡Esto significa que Cell no murió! ¡Aún está vivo! —Respondió el Kaio, imaginando lo que su amigo estaba pensando.

—C... ¿Cómo?

En la Tierra, todos se reunieron alrededor de un Gohan de luto. Krilin se acercó al cyborg, #18, y la levantó en sus brazos. Vegeta preguntó:

—¿Qué haces con ese cyborg? ¡Si todavía está viva, mátala!

—¡No! —Respondió Krilin—. Ella no es tan mala...

De repente, un viento violento empujó atrás a todo el grupo, rodeándoles de una tormenta de polvo. En su origen, había un aura de maldad, un aura poderosa rodeada de rayos azules. Nadie vio a quién pertenecía, pero todos conocían aquel ki demasiado bien.

—Esta... esta aura es de... —comenzó Vegeta.

—¡No…! —dijo Trunks, asustado.

—No es posible —dijo Piccolo apretando los dientes.

Sin embargo, había sucedido. La criatura extendió su brazo, apuntando con el dedo; de éste, un delgado rayo salió disparado violentamente hacia el grupo. Pasó de largo a Piccolo, Vegeta, Gohan, casi golpeando Tenshinhan, y finalmente... atinó y atravesó a Trunks, quien cayó al suelo pesadamente.

—¡Jajaja! ¿Quién es el afortunado ganador? —Preguntó el monstruo—. ¿Oh? ¿Es Trunks?

Todo el mundo volteó hacia la voz familiar. El humo se disipó y allí estaba él, Cell, de vuelta en su estado perfecto. Su ki aterrador era aún mayor que antes, y su cuerpo estaba cubierto por un aura parecida a la de Gohan como Super Saiyano 2.

—¿Cómo? ¿Cómo lo hizo? —Preguntó Yamcha.

Cell les explicó: él también estaba tan sorprendido como ellos. A causa de que su núcleo original del que provenía no había sido destruido, fue capaz de regenerarse a sí mismo, al igual que Piccolo. Y debido a sus células saiyanas, se volvió aún más fuerte al recuperarse de lo que debería haber sido una lesión fatal.

—Además —continuó—, ahora soy capaz de usar la transmisión instantánea como Son Goku. En resumen, volví, ¡y con un cuerpo aún más perfecto que antes! ¡No sólo Goku falló al matarme, sino que también me dejó con algunos grandes regalos!

Gohan, que había bajado al nivel de Super Saiyano normal, se puso de pie, usando su ira una vez más para superar ese nivel. Su pelo se erizó una vez más, y relámpagos rodeaban su cuerpo nuevamente. Él sonrió.

—¿Eh? ¿Qué es tan gracioso? Te has vuelto loco? —Preguntó el bio-androide.

—Sólo estoy feliz de tener la oportunidad de vengar a mi padre, que murió a causa de mi propia arrogancia. ¡Me muero por aplastarte!

Cell escupió, y seguido dijo:

—No estés tan seguro de ti mismo... No será tan fácil esta vez.

Vegeta, que había estado detrás de Gohan, volteó para verlo transformarse. Pero sus ojos se volvieron hacia Yamcha y Tenshinhan, quienes atendían a Trunks. El pecho del pobre muchacho había sido perforado y acababa de dar su último aliento.

—T... Trunks...

Él explotó de ira, pensando en las pérdidas que todos habían sufrido. Pensó en Kakarotto, que se había sacrificado a sí mismo para salvarlos a todos, y en su único hijo, que perdió su vida sin la oportunidad de defenderse. No sería un niño el que se ocuparía de Cell, sino él mismo, ¡el Príncipe de los Saiyanos! Gritando, se precipitó hacia Cell, que se sorprendió por esa reacción. Vegeta se transformó en Super Saiyano y lanzó una ráfaga de ki con todas sus fuerzas hacia la mejor creación del Dr. Gero. Siguió lanzando más ráfagas de energía dorada sin tener en cuenta su propia seguridad. A partir de su ira, él canalizaba una gran fuerza.

Se detuvo después de varias decenas de segundos, agotado. Sopló un tiempo... hasta que Cell se le apareció en un instante, sin daños visibles, golpeándolo con el dorso de su brazo. Cell envió a Vegeta a estrellarse contra el suelo. Seguía apenas consciente y aún en estado Super Saiyano, pero ya no se podía mover. Él no sería capaz de evitar el siguiente ataque de Cell.

—¡Muere, Vegeta!

El «ser perfecto» gritó mientras lanzaba una bola de energía hacia el Príncipe de los Saiyanos. Gohan corrió para tratar de rescatar a Vegeta, pero era demasiado tarde; no había sido lo suficientemente rápido, y el ataque golpeó al adolescente en su lado izquierdo, explotando al impacto.

Cuando el humo se disipó, Gohan estaba herido, yaciendo sobre Vegeta quien todavía no se podía mover. El joven Super Saiyano se levantó lentamente con dolor, dándose cuenta de que apenas podía mover el brazo y la pierna izquierda. Pero, mientras se levantaba, mantenía su mirada en Cell.

—Ya hemos jugado suficiente, voy a terminar esto ahora —dijo Cell, asumiendo la postura para el kamehameha.

Gohan no sabía qué hacer. Piccolo, aterrado por lo que estaba sucediendo, le preguntó a Krilin si tenía alguna semilla senzu, pero por desgracia, habían usado todas después de su batalla contra los Cell Juniors. El namekiano hizo una mueca de preocupación. Gohan tendría que hacer frente a esto por sí solo, herido, en contra de este «Cell Súper Perfecto»...

—El momento ha llegado —continuó Cell—. ¡Morirás junto con tu planeta entero!

El ki de Cell aumentó; era aún más impresionante que antes. Detrás de Gohan, Vegeta comenzó a arrastrarse.

—¡Qué desgracia! Me convertí en nada más que una carga para ti. Lo siento, Gohan.

Esto lo sorprendió. Si Vegeta se disculpó... entonces genuinamente estaba pensando no tenían posibilidad alguna... Por otra parte, Piccolo gritó, furioso por la impotencia.

—¿Y? —Dijo Cell, orgulloso de sí mismo—. ¡Tengo un poder capaz de destruir no sólo la Tierra, sino a todo el sistema solar! Ven Gohan, ¡muéstrame tu poder!

Gohan parecía haber aceptado la derrota, seguro de que su enemigo lo acabaría en esta ocasión, cuando Cell se dio cuenta de que el joven hablaba consigo mismo. Al cabo de unos segundos vio que el joven había encontrado algo de determinación. Enfocando su ki, preparó su kamehameha con una sola mano.

¡MUERE! —Exclamó Cell mientras lanzaba su ataque hacia Gohan.

Las dos ondas de kamehameha chocaron, formando una gigantesca bola de luz que hacía temblar la Tierra... Ambos ataques fueron inicialmente de igual fuerza, pero, poco a poco, el adolescente Super Saiyano se estaba debilitando.

—¡Cell tiene las de ganar! —Exclamó Piccolo—. ¡Maldita sea!

—¡Se acabó para ti! —Gritó Cell—. ¡Acabaré contigo!

A través de Kaio-sama, el padre de Gohan trató de apoyarlo, con la esperanza de darle la fuerza y el valor para derrotar a Cell, pero el muchacho cayó de rodillas.

—No puedo seguir más, papá… Lo siento, no puedo hacerlo, es demasiado para mí.

—¡No Gohan! —dijo su padre—. ¡Puedes hacerlo! ¡Se le puede vencer! ¡Tienes que creer en ti mismo y extraer todo tu poder!

Pero Gohan ya estaba agotado; ni siquiera podía mantener el nivel de Super Saiyano 2. Cell gritó por última vez, triunfante:

—¡Hasta nunca, Gohan! ¡Saluda a tu padre de mi parte!

Ante los ojos de sus amigos, Gohan fue lanzado al aire por el poder del kamehameha de Cell, lo que lo mató antes de, literalmente, desintegrarlo. Cuando el ataque se desvaneció, el polvo eventualmente se dispersaba en el aire. No quedaba absolutamente nada del cuerpo de Gohan. Cell había ganado los «Juegos de Cell», que él mismo había convocado. El monstruo verde, aquella criatura creada por el Dr. Gero, observó el cráter dejado por su ataque con orgullo. Su oponente se había ido, y ahora nada podía oponerse a él, aparte de unos pocos seres humanos y un namekiano que aún estaban sorprendidos por haber perdido todo en una fracción de segundo. Pero ciertamente no representaban ninguna amenaza real para él.

Krilin cayó de rodillas. Cerca de él, Tenshinhan y Yamcha apenas estaban de pie. Piccolo acababa de perder a la persona que más le importaba. Se sentía angustiado. Él sabía que estaba a punto de desaparecer; el que una vez había protegido al planeta como «Kami-sama»... ¿Y Dende? Acababa de ser nombrado Dios de la Tierra... hace tan sólo unos días.

¿Y Son Gohan? Su padre había creído en él, y este fue el resultado. ¡Tontos! ¡Trajeron a un niño a ser sacrificado!

—Se acabó —dijo Piccolo, con los ojos muy abiertos por el horror.

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