DB Multiverse

News Lectura Minicomic Fanarts Los autores FAQ Hilo RSS Bonus Eventos Promos Afiliados Torneo Universos
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               

Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris & Arctika

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez, Logan y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 1 dia, 1h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120

Round 3

Parte 25 :121122123124125
Parte 26 :126127128129130
Parte 27 :131132133134135
Parte 28 :136137138139140
Parte 29 :141142143144145
Parte 30 :146147148149150
[Chapter Cover]
Parte 5, Capítulo 23.

PARTE CINCO: DOS GIGANTES CARA A CARA

Capítulo 23

Traducido y revisado por Kugan


El ataque exitoso de Dabra dejó sorprendidos a muchos, especialmente a los participantes de los universos 16 y 18. Cell parecía tener una amplia ventaja al principio de la pelea, pero no fue lo suficientemente rápido como para evadir la ráfaga de ki que el Rey de las Tinieblas le dedicó.

El ring estaba partido por la mitad y pedazos del mismo volaban por todos lados, mientras que una gran polvareda gris nubló la visión de los espectadores. Dabra se encontraba dentro de la nube, levitando y apenas visible, pero no había rastros de Cell. Incluso los organizadores intentaban encontrarlo entre la densa nube de polvo.

—Parece que Cell no era tan fuerte como pensábamos —dijo Gohan del Universo 18.

—No tiene la velocidad de un Super Saiyano de nivel 2 —agregó su padre, detrás de él.

—Dudo mucho de que haya muerto con ese ataque, pero sin embargo… —mencionó Piccolo, con su característico ceño fruncido.

La nube de polvo finalmente comenzaba a desaparecer… para dejar ver, en su lugar, a Cell. Estaba parado, totalmente derecho y con sus brazos cruzados. Dabra, quien estaba encima de él, se soprendió. El ataque que lanzó anteriormente no era uno ordinario.

«¿Podría haber esquivado el ataque, y volver en el momento justo después de la explosión para hacer creer que lo recibió de lleno? —pensó el demonio. »

Cell descruzó sus brazos mientras murmuraba «Interesante… Es hora de ponerse serios». Apenas terminó de hablar, miró arriba y voló velozmente hacia Dabra.

El demonio quedó asombrado por la velocidad de su oponente, asombro que le terminó costando un rodillazo en su estómago por parte de su oponente. Como sucedió anteriormente, el golpe le hizo contraerse del dolor y escupir sangre… Pero se recuperó, lo más rápido que pudo, y contraatacó. Con un instintivo y preciso movimiento, se las arregló para conectarle una violenta patada a Cell, justo detrás de su cabeza. El impacto retumbó en la cabeza de Cell por un segundo, tiempo suficiente para concederle a Dabra la oportunidad de realizar una cadena de ataques: un puñetazo a su estómago seguido por un gancho, luego una patada al mentón y otra a su estómago antes de un puñetazo final al rostro. Estaba a punto de concederle el golpe final, cuando Cell bloqueó el ataque con su antebrazo y se quedó mirando al demonio, sonriendo.

Agarrando el brazo del demonio, el bio-androide pateó a su oponente, el cual falló en sus intentos de recuperarse del dolor antes de ser arrojado por Cell, quien ya había terminado de divertirse. Dabra parecía estar inconciente mientras flotaba en el aire. Cuando Cell se aproximó a él, el demonio abrió los ojos de repente y disparó una bola de ki. No consiguió hacerle ningún daño a la criatura verde que bloqueó el ataque con su brazo, pero sirvió de distracción suficiente como para agarrar desprevenido a Cell por las crestas de su cabeza, permitiéndole saltar por encima de éste y aterrizando a unos pasos por detrás de él.

Al mismo tiempo que el humo causado por la bola de ki desaparecía, Dabra estiró sus brazos y gritó, expulsando otra potente onda de ki. Cell no miró atrás; sólo tuvo tiempo de exclamar «Mier…» antes de ser golpeado por el ataque a su espalda. La explosión fue ruidosa, y, otra vez, causó que Cell desapareciera entre la nube de polvo y humo.

Dabra rió en señal de victoria. Babidi, en el espacio del Universo 11, hizo lo mismo, pensando que había terminado. Pero repentinamente, el demonio llamó al silencio y quedó boquiabierto; todo esto causado por la escena que sus ojos podían apreciar… Cell estaba en medio del polvo que desaparecía, sonriendo, y su cuerpo estaba intacto. Sus manos estaban detrás de su espalda, un poco quemadas y humeantes por el ataque recibido, pero eso era todo.

—¿Te lo has creído? —preguntó Cell con una sonrisa burlona, sin siquiera mirar atrás.

—¡Qué reflejos! Es fuerte… —admitió Dabra.

Cell lo oyó, y se mofó nuevamente de su oponente, diciéndole:

—Lo mismo digo. En realidad, quizás seas el combatiente más fuerte que jamás haya encontrado…

Dabra, enfurecido, respondió:

—¡Pues claro que soy el más fuerte! ¡Soy el rey del Mundo de los Demonios!

En el espacio del Universo 18, Gohan decía:

—Siento que mis sospechas acerca de su poder se confirmaron…

—¿No ha mejorado? —preguntó Goku.

—No, tiene el mismo poder que tenía al empezar el Torneo de Cell.

En el Universo 16 se debatía la misma cuestión, pero Vegetto replicó:

—Todos sabemos que es imposible que no haya mejorado en veintisiete años.

—El poder de Dabra también es idéntico —analizó Gohan.

—En Dabra es normal —intervino Piccolo—. No parece ser de los que suelen entrenarse, como Freezer y su familia

Dabra respiró profundamente. En sus pulmones, el oxígeno reaccionaba de manera distinta… Luego de unos segundos, cuando el demonio sintió que estaba listo, abrió su boca y exhaló ferozmente. Una poderosa llamarada amarilla y naranja salió disparada como si de un géiser se tratase, en dirección a la lagartija verde.

Las llamas envolvieron a Cell con furia. Él controló su energía de manera que creó un escudo a su alrededor, impienso el paso de las llamas. Pero Dabra no había acabado aún. Aspirando su propio ki, aceleró el proceso químico que se efectuaba en sus pulmones. Todo su cuerpo ardió. La audiencia entera podía ver la ola de calor que se creaba alrededor de él, causando que la transpiración no sólo fuera abundante, sino que también desapareciera tan pronto como aparecía. Las llamas, debido a la adición de poder, sufrieron un cambio visible también: sus colores iban menguando, desde amarillo hasta rojo; desde rojo hasta azul; y desde azul, otra vez, hasta amarillo, expandiendo el area de ataque y causando un espectáculo de colores.

Pero al cabo de unos cuantos segundos, Dabra quedó agotado, mientras que la capacidad de Cell podía verse reflejada en su vivaz y brillante escudo. Peor aún, su escudo estaba creciendo más y más. Luces que cubrían un metro de diámetro empezaron a salir de la esfera transparente. Siempre expandiéndose, el escudo ya había comenzado a golpear al extenuado Dabra.

Reuniendo energía, el demonio apretó sus puños, tomó velocidad y golpeó con toda su fuerza a un solo punto del escudo. Por la fuerza del golpe, el escudo se deformo. Aunque era flexible y moldeable, tenía un límite. El escudo explotó como una burbuja de jabón, con el mismo sonido incluso que hacen estas. Para la audiencia que observó y escucho la escena, fue muy gracioso.

Cell no se inmutó. Se limitó a sonreír y mirar a su oponente, que recuperaba el aire con dificultad, pero no mostró ninguna intención en sus ojos. El fruto del ingenio del Dr. Gero le dio una mirada desagradable al demonio antes de apuntarle con el dedo.

—Qué desgaste de energía… —mencionó el bio-androide con una expresión sadista y una sonrisa que expresaba toda su confianza—. ¡A ver si esquivas esto!

De sus dedos salieron una multitud de rayos color púrpura claro, estrechos, y muy rápidos que se aproximaron a Dabra. Él consiguió esquivarlos sin dificultad, de hecho, pero la atención de los otros participantes —tanto del Universo 16 como del 18, así como la familia de Freezer— no estaba dirigida a Dabra, sino a los rayos.

El más joven de la familia de los Demonios del Frío quedó atónito:

—Pero… —dijo, perdiendo su tranquila postura— . ¡¿Mi técnica?!

Cell poseía las células de muchos de los seres más poderosos en el universo. Aparte de las de Son Goku, Vegeta y Piccolo, recibió información genética de Freezer, todo gracias a un pequeño robot creado por el Dr. Gero. El resultado fue la peculiar habilidad de Cell para reutilizar, sin la menor dificultad, técnicas que no eran suyas.

De cualquier manera, él hizo algunas mejoras. Freezer lo notó. Los brillantes rayos parecían más violentos y rápidos que los originales. «Este tipo, Cell… ¿Podría tener incluso un nivel de poder mayor al mío?» se preguntó Freezer a sí mismo. Giró lentamente su cabeza hacia la derecha, apuntando a su hermano mayor… Él fue fácilmente derrotado por un hombre joven. Eso le hizo preguntarse nuevamente, cuáles eran sus chances de ganar el torneo.

Dabra, después de esquivar unos cincuenta rayos, vio que uno pasó peligrosamente cerca de su pecho. A unos pocos centímetros, de hecho.

—Urk… Eso fue rápido… ¡y él lo es incluso más! —Se quejó Dabra.

Cell sonrió otra vez más. Se estaba divirtiendo mucho con su oponente.

«Esto es demasiado fácil —pensó. »

En menos de medio segundo, Cell puso sus manos frente a su frente, con los dedos separados. Así, gritó el nombre de una efectiva técnica que le salvó la vida a Son Goku y sus amigos muchas veces en el pasado, una técnica que alguna vez le perteneció a un hombre cuyas células robó.

—¡Taiyoken!

Una poderosa luz invadió todo el estadio. Todo aquel que estuviera mirando a Cell en ese momento quedó cegado. Lo mismo pasó con los miembros del Universo 18; Goku, sus hijos y Ub tuvieron tiempo para protegerse, pero Pan no tenía ese reflejo incorporado y fue afectada por la técnica durante largos segundos. Vegeta, por su parte, no cubrió sus ojos con las manos como hizo el resto. Simplemente, se dedicó a cerrar sus ojos, al igual que Piccolo… ¿o no? Este último empezó a recordar su pelea contra Freezer. Recordó sufrir el mismo ataque de los láseres púrpuras. Estos segundos de nostalgia por una era pasada en la cual era el número 3 del universo, le hicieron perder el segundo que necesitaba para cerrar los ojos a tiempo y poder evitar, así, el taiyoken de Cell. Avergonzado y casi con pena, bajó ligeramente su cabeza, esperando que nadie se diera cuenta de su ceguera temporal.

Dabra fue rápido. Notó la nueva posición de Cell, por lo que estaba preparado para cualquier cosa. Tomando ventaja de su velocidad, se las ingenió para esquivar la última ronda de rayos mortales y posicionarse detrás de Cell. Éste lo vio moverse, pero no tuvo tiempo para darse vuelta… ¿O es que acaso no quería hacerlo?

De su mano derecha, Dabra invocó una espada de energía oscura, y con un limpio, preciso y poderoso movimiento, cortó a Cell casi al nivel de la cintura. Un brazo y una de sus alas cayeron al ring; tres cuartos de su abdomen estaban separados de su cintura. Cell estaba enormemente sorprendido por la efectividad de la espada. Él definitivamente no lo esperaba. Era la primera vez que ese Dabra le proporcionó semejante daño. Mientras tanto Dabra, sorprendido de que la espada no lo hubiera cortado en el primer golpe, redobló sus esfuerzos para terminar el trabajo, al grito de «¡Muere!».

Como sea, no pasó nada. Un muro invisible le impedía hacer avanzar la espada. No se movía ni una pulgada. Cell estaba sosteniendo el arma con su mano izquierda y no permitiría ni un solo movimiento.

—¿Sólo eres capaz de atacar por la espalda? —preguntó el insecto humanoide.

—¿Qu…?

Cell sacó tranquilamente la espada de su cuerpo… y se giró para encarar a Dabra, quien aún se aferraba con fuerza a la espada. Con una sonrisa victoriosa, Cell exclamó:

—De todas formas… ¡No podrás matarme con esto!

Apenas terminó de hablar, rompió la punta de la espada con su mano… ésta se convirtió en polvo y se disolvió en el aire. El resto de la espada de Dabra desapareció en el momento en el que Cell sonrió para hacerle burla a su oponente.

—¡Cof! Con el cuerpo medio cortado… y sin un brazo, ya has perdido —dijo el demonio.

Esto hizo sonreír de nuevo a Cell. Sin duda alguna, Dabra de verdad creía que iba a ganar… Y subestimó demasiado a su oponente. Con un grito, y como si fuera por arte de magia, Cell hizo crecer su brazo y ala, y unió de nuevo su torso a su cintura.

—¿Qué decías? —preguntó Cell casi riendo, estirando su nuevo brazo.

—Pero… ¿Cómo? —Alcanzó a decir el demonio, helado por el miedo—. ¡Deberías estar gravemente herido!

Dabra sabía que algunas criaturas podían regenerarse. No estaba sorprendido de que el namekiano pudiera hacerlo, pero no se equivocó al notar el gran descenso de su energía. El hecho de que este guerrero de una raza desconocida pudiera regenerarse era impresionante, pero el hecho de que pudiera hacerlo sin perder energía… ¡Era monstruoso! Sólo una criatura más en el universo podía hacer algo así… ¡Majin Bu!

En el ala del Universo 11, Majin Bu no se movía. Miraba la pelea con una curiosidad notable, con sus manos posadas en su redonda cintura. Detrás de él, Babidi se puso furioso.

—¡Ese idiota! ¡Va a tener su merecido si esto sigue así!

A algunos metros de distancia de cada uno, los dos oponentes se pararon cara a cara. De repente, Cell posicionó dos dedos en su frente y preparó un ataque que robó a través de sus células, precisamente, a un namekiano.

—Toma esto… ¡¡¡Makankosappo!!!

Lanzó la técnica insignia de Piccolo: una bola de energía seguida de un rayo rodeado por un espiral violeta, que se precipitaba hacia el demonio, quien estaba muy cansado para esquivar. Fue golpeado en el pecho y, por un momento, pareció poder resistir el impacto, pero finalmente fue perforado y terminó tosiendo sangre.

En el Universo 13, dos guerreros se entretenían comentando la pelea que veían. Ese último ataque no les hizo detenerse:

—Tch, ser dañado por una técnica tan simple… —dijo Raditz con tranquilidad.

—Sólo podría darte haciéndolo a propósito —agregó su hermano Kakarotto.

Poco sabían ellos que en la mitad de los universos presentes en el torneo, el mismo Raditz fue atravesado por el makankosappo de Piccolo; misma vez en la que Son Goku, aka Kakarotto, tuvo que sacrificarse para detenerlo, muriendo ambos a manos de aquella técnica… ¡Si se llegaran a enterar, de seguro les daría un ataque al corazón!

Dabra, muriendo, pero sin rendirse, decidió jugar su última carta… Si hubiera sabido cómo irían las cosas, la hubiera utilizado mucho antes.

—¡Voy a acabar contigo! —le dijo a su oponente, sin aliento, con su pecho perforado y sangrando hasta la muerte, con un ojo cerrado, a punto de quedarse inconciente…

El Rey de los Demonios escupió. Pero esta vez no era sangre. Era saliva. Cell no lo esperaba, realmente no lo esperaba, por lo que no tuvo tiempo de esquivar el escupitajo que cayó en su muslo izquierdo. Inmediatamente, la saliva se solidificó y empezó a cubrir cada vez mas y más el cuerpo de Cell a un ritmo acelerado.

—¡¿Pero qué?! ¡¿Qué le has hecho a mi cuerpo perfecto?!

Para ese momento, su pierna entera ya había sido transformada en piedra y su pierna derecha estaba a punto de correr el mismo destino. El escupitajo maldito estaba ahora subiendo por la cintura de Cell hasta su pecho.

—¡Estás acabado, insecto! —Dijo Dabra con emoción—. ¡He ganado!

Cell parecía no saber qué hacer mientras la parte superior de su torso se transformaba en piedra. Dabra se sintió victorioso...

—¿De verdad te has creído eso? —dijo Cell finalmente al tiempo que sonreía y dejaba de forcejear como un pobre animal enjaulado.

Dabra instantáneamente perdió cualquier sensación de victoria de la que hubiera podido disfrutar al ver la cara burlona de Cell. El «ser perfecto» agarró su cabeza con ambas manos y… ¡La desgarró! ¡La desprendió de su cuerpo! Un chorro de sangre cubrió la escultura de piedra gris en la que se convirtió el cuerpo de Cell que cayó a la arena. Su cabeza cayó un poco más despacio al piso… Y el cuerpo de piedra se rompió en mil pedazos apenas tocó el suelo.

—¿Se ha suicidado? —Se preguntó Dabra mientras miraba atónito al ring.

Él estaba esperando que fuera así, en cualquier caso. Ya estaba débil e incapaz de mantener el vuelo, así que, lentamente, descendió.

En el suelo, todavía sonriendo, la cabeza de Cell comenzó a hablar:

—¿Un suicidio?... Bueno, ¡esto está hecho!

Concentrando su ki, el bio-androide se regeneró al instante, literalmente desde la cabeza hasta los piez. La cara de angustia de Dabra dio en evidencia que ya no podía aguantar más. Intentando pronunciar una última palabra, cayó al suelo de cabeza, al lado del destrozado cuerpo de piedra de Cell.

Al poner de pie, Cell felicitó a su oponente.

—Saliva que transformar en piedra a los cuerpos… no está mal. Buen intento…

—Cell ha ganado —le dijo Gohan del Universo 16 a Piccolo—. Al final, era más fuerte que Dabra.

—La regeneración ayuda mucho —añadió Piccolo para refutar el argumento de su ex pupilo—. Pero aún así, sigue siendo inferior al nuestro cuando volvió.

Cell poseía las células de Piccolo, un namekiano. Una de las cosas más características de esa raza era su increíble oído, el cual, obviamente, Cell heredó. Y él estaba muy interesado en la conversación que acababa de escuchar.

«Inferior, ¿eh? —Pensó, con una sonrisa dibujada en su cara—. Entonces he logrado con éxito contener mi furza al mismo nivel que al principio de mi torneo. »

—¡Han pasado treinta segundos! —Gritó el locutor—. ¡Cell del Universo 17 ha ganado!

«Tendrán una buena sorpresa cuando se enfrenten a mí —pensó Cell mientras regresaba a su espacio, donde un Cell Junior aguardaba para felicitar a su padre—. Pero me pregunto… ¿Cómo me habrán vencido en su mundo si volví tras haberme casi suicidado? Era claramente superior a ese Son Gohan… »

Cuando llegó a su espacio en frente de su Mini Cell azul, la criatura «perfecta» creada por el Dr. Gero, volcó sus recuerdos en aquellos días… veintisiete años atrás…

Tus comentarios sobre la página:

Cargando comentarios...
[es]
EnglishFrançais日本語中文EspañolItalianoPortuguêsDeutschPolskiNederlandsTurcPortuguês Brasileiro
MagyarGalegoCatalàNorskРусскийRomâniaCroatianEuskeraLietuviškaiKoreanБългарскиעִבְרִית
SvenskaΕλληνικάSuomeksiEspañol Latinoاللغة العربيةFilipinoLatineDanskCorsu