DB Multiverse

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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris & Arctika

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez, Logan y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 5 dias, 9h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120

Round 3

Parte 25 :121122123124125
Parte 26 :126127128129130
Parte 27 :131132133134135
Parte 28 :136137138139140
Parte 29 :141142143144145
Parte 30 :146147148149150
[Chapter Cover]
Parte 26, Capítulo 127.

PARTE VEINTISEIS: CREACIONES SINIESTRAS

Capítulo 127

Traducido por Alice

Momentos antes...

Kakarotto yacía en el suelo, inconsciente, mientras Vegeta se alejaba hacia su espacio sin mirar atrás. Desde la torre de control de los Vargas, el locutor declaró:

— ¡Victoria de Vegeta del Universo 18! ¡Por favor despejen el ring para que podamos hacer las reparaciones necesarias!

Incluso antes de que terminara su oración, Raditz había volado desde el espacio del universo 9 para aterrizar junto a su hermano desmayado, mirando de reojo al hombre que había derrotado a Kakarotto sin hacer ningún esfuerzo real. Tomando a su hermano menor sobre su hombro, vio con cierta inquietud la herida abierta en su pecho. Entonces murmuró:

— Bueno, él consiguió hacerte mucho daño realmente, hermano... y eso no es un buen augurio para nuestro futuro al regresar a nuestro universo...

De hecho, pensó, Kakarotto no había logrado vencer a su oponente con su nuevo poder, mientras que Vegeta solo estaba en el nivel 2. Ni siquiera había logrado seguir el ritmo realmente mientras ambos estaban en el mismo nivel. Ahora que su propio líder había alcanzado un nivel más alto que el otro Vegeta había desplegado durante esta pelea, el peligro que los rodeaba aumentaba. Su líder podría en cualquier momento eliminarlos sin ninguna dificultad... Conociendo el temperamento de Kakarotto, pronto encontrarían la manera de deshacerse de Vegeta antes de que la idea le venga a él.

Se fue volando, con su hermano boca arriba, hacia su espacio. Mientras tanto, Vegeta del Universo 18 había cruzado la pared baja de su espacio, sonriendole a Pan quien estaba saltando de alegría frente a él, bajo la tierna mirada de su padre. Este último miró a Vegeta, un poco desconcertado. Este hombre era decididamente difícil de precisar. Su poder y su voluntad fueron grandiosos. Su bondad ahora estaba verificada y asegurada. Pero su naturaleza permaneció inalterable. Siguió siendo un orgulloso Saiyano, quien se deleitaba aplastando a la gente que le desagradaba. Sabía muy bien que incluso si él y su padre no se hubieran hecho amigos, no dudaría en entregarse a la crueldad de antes... Entonces, decidió dejar de lado estos pensamientos y prefirió felicitar a Vegeta por su victoria.

Continuando su camino, Vegeta se detuvo en Son Goku, mirándolo por el rabillo del ojo. Su viejo enemigo le sonrió, sus ojos ardían. Esta nueva demostración le había causado escalofríos de extrema emoción y estaba ansioso por competir con él. Vegeta tenía el don de sorprenderlo gratamente, y era difícil para él no provocarlo en este momento. Vegeta le devolvió la sonrisa interiormente. El se apoyó contra la pared cerca del corredor de sus apartamentos. Otro ser lo miró intensamente. Cell ni siquiera pestañeó: no mostraba ninguna emoción en su rostro, permanecía inmóvil e impasible. Sus juniors estaban preocupados por él, pero no se atrevieron a molestarlo.

Después de asistir a la pelea, Cell ya estaba formulando docenas de situaciones que podrían tener lugar hipotéticamente en la siguiente ronda, y qué podría hacer Vegeta por él. Este Kakarotto no era lo suficientemente poderoso como para empujarlo a ir más allá del nivel 2, a pesar de su forma Oozaru. En cambio, Vegeta lo había confrontado quedándose en un nivel bajo. Como él cuando se enfrentó a Dabra y mantuvo su energía a la que tenía el día de su perfección. Él había compensado el poder principalmente con nuevas técnicas. Se había mostrado digno y orgulloso como siempre. Este orgullo, lo tenían en común. Y nunca, nunca le permitiría ganar de esta manera, sin entregarse al máximo. Sí, iba a descubrir un Vegeta al 100% de su capacidad, un Vegeta que le permitiría alcanzar nuevas alturas. Él lucharía contra él... y él ganaría.

Mientras tanto, Piccolo se acercó al Saiyano y le dijo:

— Puedo reparar tu ropa si lo deseas.

— Adelante, replicó Vegeta, con los ojos en el suelo siendo reparados.

Estirándose hacia él, Piccolo lanzó un aura violeta que cubrió a Vegeta, dejando como nueva su vestimenta de batalla. Otro Namekiano aterrizó cerca de él, para cuidar de las numerosas heridas que tenía. Sus brazos estaban heridos, la sangre fluia de los muchos arañazos que salpicaban sus piernas y manos. Refunfuñando una aprobación, apoyó la curación que el Namekiano le ofreció. No le costó mucho aceptar la curación. Por el contrario, incluso si el Zenkai no tenia ningún efecto sobre él, siempre era mejor estar en buena forma en caso de una situación inesperada. Al igual que la crisis nerviosa que tuvo el demonio rosa en forma de chicle en la ronda anterior. Incluso si, al final, estaba muy lejos de dar todo en la pelea.

En el espacio del universo 13, Raditz había dejado a su hermano en el suelo para examinar sus heridas más de cerca. A Kakarotto le habían hecho una herida mortal, una que necesitaba atención urgente para que no se desangrara. Raditz estaba atento a la reacción de su líder por el rabillo del ojo, pero Vegeta nuevamente se mostró indiferente, un patrón que molestaba más y más al hermano mayor. Si no encontraba una alternativa rápidamente, pronto se convertirían en algo más que forraje para el Emperador Saiyano. La única forma de asegurar su supervivencia era adquirir un poder aún mayor que el de Vegeta, lo cual le recordo la proposición de su sobrino del Universo 18. Fue complicado, pero Radtiz tenía más ingenio que Nappa, y si jugara bien sus cartas, podría funcionar. Todo lo que necesitaba era una justificación razonable, y que la arrogancia de Vegeta lo permitiera.

— Todavía está vivo, dijo el hermano mayor a sus camaradas. Pero sin tratamiento, no durará más de unas pocas horas.

— Hmph, Vegeta gruñó con desprecio. ¿Qué tenemos aquí? Oh, sí, el mismo tonto que se vanagloriaba de que acabaría conmigo y, sin embargo, parece estar medio muerto a mis pies. Qué lástima...

Raditz sabía que este podría ser el momento. Él esperó, con paciencia.

— Loco insubordinado, continuó Vegeta, escupiendo. Si él se arrastrara ante mí incluso ahora y suplicara misericordia, aún no le permitiría ser sanado.

— En ese caso, respondió Radtiz, sabiendo que era la única esperanza de Kakarotto, tengo una propuesta que ofrecer. Permíteme ir y hablar nuevamente con el viejo Kaioshin del universo 9... pero esta vez iré solo. Tal vez pueda cambiar de opinión y convencerlo de que nos conceda su poder después de todo. A cambio, todo lo que pido es que no dejes a mi hermano en esta terrible situación. Por favor, emperador Vegeta...

El emperador reflexionó brevemente, dándose cuenta de que tenía más que ganar aquí que simplemente deshacerse de la molestia de Kakarotto.

— Bien, por qué no. Después de todo, podrías usar tus dotes diplomáticos que has adquirido en todos estos años para compensar tu falta de fuerza. Negociar por debilidad es impropio de cualquier verdadero Saiyano, pero si de alguna manera logras tener exito en tu misión... le perdoné la vida a tu hermano... solo por ocasión.

Raditz asintió, volando mientras miraba una vez más a su hermano, preocupado. Pasó junto a un Namekiano en su camino, probablemente se dirigia a ofrecer sus servicios de curación a su hermano, aunque el Saiyano de pelo largo dudaba de que Vegeta cumpliera su palabra. Por lo menos, probablemente dejaría sufrir a Kakarotto hasta el último momento posible. Tales pensamientos solo reforzaron la determinación de Raditz cuando aterrizó en el espacio asignado para el universo 9, para sorpresa del viejo Kulilin y Tenshinhan.

— ¿Qué estás haciendo aquí, Saiyano? Preguntó Kulilin sospechosamente. Ya estás fuera del torneo, ¿qué es lo que quieres?

— Necesito hablar con el Kaioshin de tu universo. La voz de Raditz era firme, no intimidada por las miradas amenazantes de Kulilin y Tenshinhan. Se trata de algo importante, y no, no tengo tiempo para explicártelo.

— No darás ni un paso más, Saiyano, Tenshinhan bloqueó rápidamente la puerta del apartamento. Sabemos todo sobre ti y los otros bárbaros del universo 13. Los Saiyanos del universo 16 y 18 pueden habernos demostrado que ellos son distintos, pero ustedes son despreciables, eres como cualquier otro Saiyano... poco confiable en el mejor de los casos, asesinos en el peor. Largo.

— ¡No lo repetiré!, Amenazó Raditz. Fuera del camino ahora, ¡esta es una cuestión de vida o muerte tanto para mí como para mi hermano!

— No nos interes...

— Déjalo entrar, dijo una voz anciana desde el interior de los apartamentos. Al menos escucharé al chico. Ven, Saiyano.

Raditz sonrió y cruzó el corredor, mirando al frustrado Tenshinhan mientras pasaba, los tres ojos del triciclope todavía lo miraban con firmeza. Desde el espacio del universo 13, Vegeta lo vigilaba, siguiendo el restro de energía de su subordinado hasta que desaparecía en el interior. A Raditz le habían permitido ingresar a los apartamentos del universo de 9, lo que era prometedor y tranquilizador. El emperador del universo 13 había esperado a medias que Raditz intentara algún tipo de alianza con los Saiyanos del universo 16 o 18, que eran de lejos los más formidables en su opinión.

Sus pensamientos se interrumpieron cuando un locutor Varga comenzó a hablar de nuevo, el ring había sido reparado por completo.

— ¡Pedimos disculpas por la espera, a todos! Antes de continuar con el Torneo Multiversal principal, nos gustaría comenzar el primer combate de nuestra competencia secundaria, que incluye a muchos de sus competidores favoritos hasta ahora que han sido eliminados. ¡Continuarán, por así decirlo, asegurando que todos estén entretenidos al máximo!

Las multitudes rugieron en pie, gritando y vitoreando ante la perspectiva de peleas aún más grandes, así como la emoción de ver muchas caras nuevas uniéndose a la competencia. Recordaron desde el día anterior que Vegetto no estaría compitiendo, un hecho que se encontró con una mezcla de alivio y desilusión. Entre los que compiten, el sentimiento de alivio fue casi unánime. El guerrero fusionado en cuestión, estaba decepcionado y avergonzado de haber perdido su oportunidad de inscribirse, había sufrido una mirada degradante de su hija, incluso cuando Gohan trató de calmarla.

— Este torneo, continuó el Varga, consistirá en combates dobles, ¡dos contra dos! ¡Hemos agrupado al azar a nuestros veintiocho participantes para competir en siete enfrentamientos uno contra uno! ¡Los equipos se mantendrán emparejados hasta que el torneo paralelo tenga su propio dúo de campeones! Las reglas son estrictas: no habrá absolutamente ninguna matanza o serán descalificados. Si un miembro del equipo está inconsciente durante veinte segundos, uno de los Kaioshin lo sacará de la lucha, pero el combate no terminará hasta que ambos compañeros hayan perdido. Del mismo modo, la regla de los veinte segundos se aplica a desaparecer de la vista. A diferencia del torneo principal, la gravedad en el ring no aumentará artificialmente. Rendirse, por supuesto, está permitido en cualquier momento. Y así, sin más preámbulos... ¡que comience la competencia! ¡El primer equipo en el equipo 1 será Pan del universo 16 y Pan del universo 18!

Las dos chicas saltaron de alegría, saludándose mutuamente a través de la mirada oscura de Cell, atrapada entre ellas. Estaba bastante disgustado de que su propia batalla se hubiera pospuesto debido a este torneo secundario, especialmente después de haber visto la demostración de Vegeta. El bio-androide realmente necesitaba desahogarse, pero por el momento estaba atascado. Al menos uno de sus Juniors pelearía en su lugar. Resignándose a sí mismo, cerró los ojos.

Las dos chicas Saiyanas idénticas volaron al cuadrilátero, aterrizando en un giro sincrónico y con radiantes sonrisas. Ellas aplaudieron juntas, seguidos por una charla inmediata, mientras esperaban el anuncio de sus oponentes.

— ¡Se enfrentarán a C-17 del universo 14... y a Raditz del universo 13!

Nappa y Vegeta se estremecieron ante el anuncio. Raditz estaba ocupado en ese momento, separado del resto de ellos y sin saber que incluso había sido seleccionado. No tenían forma de saber que sería llmado tan pronto, sin mencionar que nadie sabía cuándo comenzaría siquiera el torneo secundario. Que desafortunado, pero había algo mucho más importante por hacer que participar en una pelea de segunda clase.

— ¡Raditz no participará! Gritó Vegeta.

C-17 frunció el ceño, todavía de pie en su área.

— Parece que voy solo, a menos que cambien las cosas... se preguntó en voz alta.

Un Varga se acercó para abordar el problema.

— Mis disculpas, señor, comenzó tímidamente. Parece que no tiene otra opción que luchar solo. Aunque, dado que los combates aún no han comenzado... es posible que intentemos darle un reemplazo... Un pensamiento golpeó al Varga, dándose cuenta de que si volviera a abrir el registro para un solo extra, el propio Vegetto Probablemente ocuparía el lugar, ante esto, se encogió por el temor.

— Honestamente, no me importa, replicó el C-17 con indiferencia. Contra un par de preadolescentes como esas dos, no necesito ni quiero ayuda de todos modos. Solo comienza el combate de una vez.

— Uh... como desee, señor, respondió el Varga, levantando el brazo en dirección a la sala de control para confirmar la decisión del cyborg.

Diecisiete se dirigió al centro del ring, ansioso por la batalla. Había sido avergonzado en el torneo principal por Goku, derrotado de un solo golpe humillante. A pesar de que estas chicas también eran Saiyanas, ambas capaces de transformarse, él había pisoteado a muchos Súper Saiyanos en su universo. Vegeta, Gohan, Trunks -nadie podría igualarlo en la batalla. Comparado con ellos, los dos Pan no serían nada, por no mencionar que carecían de experiencia en combate. Ciertamente no estaban al nivel de su padre o abuelo, como lo demostraron sus derrotas en el torneo. Había pasado demasiado tiempo desde que había tenido una batalla divertida, y él vengaría su vergonzosa derrota golpeando a las dos chicas, desfigurándolas con sus familias mirando. La androide 18 miró ansiosamente a su hermano desde la percha de su balcón.

— ¡Está bien, allá voy!, dijo C-17 con suma alegría.

Ambas chicas se transformaron en Super Saiyanas al instante, y el gemelo de cabello oscuro se lanzó sobre ellas con la misma rapidez. Su puño golpeó fuerte, pero fue atrapado con la palma abierta. 17 se quedó pasmado: ¿cómo pudo una niña atrapar su ataque sin esfuerzo? Pan sonrió, girando su brazo alrededor de su puño para hacerle perder el equilibrio y luego plantar una patada izquierda en el intestino del cyborg. Diecisiete escupio sangre, doblándose para luego colapsarse en el suelo, aturdido debido a que no esperaba que el ataque fuera tan fuerte. Trató de recuperarse, esperando poder ponerse de pie y reagruparse, cuando una onda de choque violenta le golpeó la parte superior del cráneo. La cara del cyborg golpeó el ring, medio consciente. La otra Pan se había deslizado detrás de él, le tomó las manos y lo golpeó con todas sus fuerzas. Incluso la niña no había esperado que su ataque fuera tan efectivo, ya que había escuchado historias de los malvados androides de su padre. Aunque la C-8 que ambas conocían, la esposa de Kulilin, se había convertido en una mujer cariñosa y amistosa, existía un universo en el que ninguno de los gemelos poseía ni la más mínima cualidad redentora: máquinas asesinas asesinas y despiadadas. Lo que Pan no había esperado, era que uno de los androides infames y terribles fuera tan débil.

Las chicas se pararon una al lado de la otra, esperando ver si el cyborg se recuperaría, mientras que las Vargas en la sala de control contaban.

—  ... 7, 8, 9...

Diecisiete finalmente se sentó, jadeando y frotándose la dolorida cabeza, su rostro cubierto de polvo y suciedad. Su fuerza... lo había abandonado. Sólo ahora se dio cuenta de cuán débil se había vuelto, y cuán exasperante era, admitir que Yamcha había tenido razón todo el tiempo. ¿Por qué no lo habían reparado milagrosamente durante la noche, como su hermana? En sus celos no podía entender, ¿por qué el destino se había vuelto tan cruelmente en su contra?

Cerca, flotando sobre la palma de Grand Kaioshin, Buu comenzó a silbar discretamente. También podría haber restaurado mágicamente el poder de 17, si lo hubiera sabido en ese momento. No habría sido problema, simplemente no había visto el punto de interes. Además, el djinn había estado demasiado preocupado por el famoso y misterioso XXI del universo 5, reparar al C-18 había sido una necesidad para motivar al mago a revelarse.

— Ustedes dos... el gemelo de ojos azules murmuró, endureciendo su mirada. No van a salirse con la suya. ¡Tomen esto!

El cyborg extendió sus brazos, cada uno apuntando a una chica, y disparó dos ráfagas de energía a quemarropa. Las reacciones de la niña fueron rápidas y precisas, retrocediendo los rayos en el aire en sincronía. Sin dudar un segundo, las chicas unieron sus manos, formando un rayo de energía de cuatro manos.

Los ojos de Diecisiete se agrandaron, intentando desesperadamente activar su escudo esférico de energía verde.

— ¡Kamehameha!, Gritaron al unísono.

Con los brazos cruzados, el C-17 desvió toda su energía hacia la barrera, que fue engullida por el ataque del rayo azul. El pie de androide comenzó a deslizarse, sus dientes rechinaron uno contra el otro mientras las dos Súper Saiyanas lo empujaban más y más hacia atrás. Con cada segundo que pasaba, su poder hasta ahora infinito, se volvia finito, hasta que finalmente fue expulsado a la barrera de energía del ring. La ola de energía azul explotó a su alrededor, pero C-17 ya había caído al suelo, inconsciente.

— C-17 se ha desmayado, anunció un árbitro Varga, consultando con un Namekiano. ¡Pan del universo 16 y Pan del universo 18 son las vencedoras!

— ¡Buen trabajo! ¡Tú también!, Gritaban y se motivaban la una a la otra, sus corazones latian triunfantes.

Cuando las dos chicas se abrazaron nuevamente, los miembros del universo 16 y 18 se unieron a la celebración. C-18 rápidamente fue a recuperar a su hermano, trayéndole de vuelta al espacio del universo 14 donde estaba esperando un Namekiano. Mientras volaba, no pudo evitar perderse en sus pensamientos, preocupada por su hermano. Después de haber estado siempre tan orgulloso de su fuerza, 17 ahora era el eslabón débil de su dúo. Tenía que estar destrozado por dentro, lo sabía, y realmente se preocupaba por él. Decidida a hacer todo lo posible para combatir su dolor y vergüenza, Dieciocho decidió ir a hablar con Yamcha una vez más. Cueste lo que cueste, él podría ser el único que esté dispuesto a ayudarlos, aún cuando asesinaron a sangre fría a su homologo que solia vivir en su universo hace muchos años.

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