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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 2 dias, 2h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116
[Chapter Cover]
Parte 13, Capítulo 63.

PARTE TRECE:¡REVELACIÒN! ¡PERSONAJES Y FORMAS OCULTAS!

Capìtulo 63

Traducido por Alice


La espada estaba rota. Videl acababa de perder el arma más poderosa del universo, la única que podía cortar a su adversario de un solo golpe. La única que permitía vencer a un enemigo más fuerte que uno mismo.

Porque aquello era lo que Cold era: más fuerte de lo que ella jamás sería.

La sorpresa le permitió al rey atacar con la ayuda de su cola, en un movimiento vivo y poderoso, a nivel de la cara. Videl pareció echar a volar varios metros, incapaz de parar el golpe, ni de recuperarse rápidamente. Cayó al suelo soltando la empuñadura de su espada rota. Se recuperó cuando Cold se lanzó de nuevo sobre ella. Evitó una patada con un pie del doble de tamaño de su cabeza, a punto justo de hacerse aplastar. Hizo varias acrobacias gimnásticas para alejarse y volver a ponerse luego en buena posición de defensa.

Pero sin espada, era toda una estrategia a revisar... Cold se lanzó de nuevo hacia su adversario riéndose. Ninguno de los dos observó, sin embargo, que a algunos metros, alguien había aparecido repentinamente sobre el ring.

Era viejo, terriblemente viejo. Él mismo ya no podía decir con precisión cuál era su edad. Su cuerpo estaba totalmente arrugado, su cara un poco deformada, el resultado de una fusión no deseada entre el dios que era y una bruja muy fea, pero con unos poderes mágicos enormes. Llevaba la misma ropa que los Kaiô Shins del universo 1. Formaba parte de los dioses de los dioses, lo que no dejaron de remarcar los que organizaban aquel torneo:

— Un... ¡Un Kaiô Shin! dijo el más grande de los cinco dioses.

— ¿ De donde sale? preguntó el más joven de ellos, el Kaiô Shin del Este.

— ¿Acaso es parte del universo 9? ¿Va a ayudar a la combatiente?

Mientras los Dioses se preguntaban, Videl y Cold continuaban su lucha cuerpo a cuerpo. Videl esquivaba mucho. Sin la espada Z, era un poco más rápida, y podía de vez en cuando reaccionar más rápidamente que el demonio. Pero nivel fuerza, era más débil, y menos resistente. Buscaba, en vano, un medio de tomar ventaja.

Al otro lado del ring, el antiguo Gran Kaiô Shin se regocijaba:

— Por fin... ¡Sí que han tardado en liberarme! ¡Millones de años plantado en un peñasco, ya es algo, pero estos años pasados en las manos de estos idiotas, incapaces de comprender que había que romper la espada en lugar de usarla como… una espada! Ha sido un calvario. Veía todo, oía todo, y esperaba sin parar a que alguien hiciera un movimiento en falso para romper el arma...

Dio algunos pasos para ver con sus propios ojos el combate. Parecían querer luchar aún un buen rato...

"Nadie me hace caso", pensó.

Miró hacia el universo 1. Estaban todos ahí. Cuatro Kaiô Shins y un Gran Kaiô Shin.

De repente, Cold logró tirar al suelo a Videl a algunos metros del dios salido de la espada. Intentó asestarle un puñetazo, pero ella alcanzó con dificultad a pararlo con la ayuda de sus dos manos. El choque la hizo sin embargo hundirse en el ring por la fuerza del golpe. Usando otra vez su flexibilidad y de su reactividad, se levantó rápidamente y tiró una enorme bola de energía en plena cabeza del demonio que sonreía. Y que guardó esa sonrisa mientras el humo se disipaba. No tenía ninguna herida, mientras que Videl comenzaba a tener la cara seriamente arañada. Paró el Kaiôken que la agotaba.

— Te empecinas, joven chica... Y este combate comienza a aburrirme...

"Apenas está herido, y no está usando todas sus fuerzas... No tengo ninguna posibilidad..."

De repente, Videl observó por fin al viejo Kaiô Shin que acababa de ponerse frente a ella, o más bien frente a su pecho. No tenía tiempo de preocuparse de eso:

— ¿Y usted de dónde viene?

— ¡Oh, por fin! dijo el viejo Kaiô Shin levantando los ojos hacia la cara de la joven chica. ¡He salido de la espada, por supuesto!

¡ Oh, pues sí, era tan evidente!

En el centro de control Varga, aquello se apresuraba. Habían divisado al Kaiô Shin antes, pero estaban buscando de dónde había venido. Al principio, pensaban en alguien del universo 9 que había venido para ayudar a la combatiente, pero aquello hubiera sido trampa.

— Confirmo, todo indica que sale de la espada rota. Desveló un Varga que había repasado algunos registros a cámara lenta para encontrar su punto de origen.

— Muy bien. Puede entonces participar en este combate, como aliado de la combatiente del universo 9.

En el ring, Cold ya estaba harto. El combate había durado bastante, ya se había divertido mucho. Ahora, aparentemente debía enfrentarse además a un viejo salido de no se sabía dónde. Era suficiente. Un aura maléfica lo rodeó.

— ¡Sabía que no tendría que haber perdido el tiempo con una transformación intermedia! ¡Voy a acabar con vosotros dos con mi forma original!

En el espacio 8, ¡gran momento de asombro!

— ¡Nunca he visto a papá en su forma original más que en foto! declaró Freezer, que no se creía que por fin iba a ver aquello de verdad.

— Yo lo vi cuando te gestaba, dijo Cooler. ¡Se controlaba tan poco que el planeta entero fue destruido mientras nacìas!

— ¿Qué?

Freezer no salía del asombro para nada. Él se controlaba más o menos bien bajo su forma original... Pero, si su padre no podía, y podía arrasar planetas, ¿que iba a pasar? ¿ Por qué se metamorfoseaba? Toda la arena estaría en peligro...

— Se acabó, dijo Videl, contrariada. Tenía una posibilidad de vencerlo cuando se parecía a un toro, una posibilidad ínfima de acabar con él cuando era un monstruo, pero si está bajo su forma original, me será simplemente imposible...

— ¡En absoluto, pequeña señorita! Puedo aumentar tu fuerza. Te volverás mucho más fuerte que tu ridículo adversario...

"¿Ridículo adversario?" pensó Videl antes de decir:

— ¿Es verdad? ¿Puede hacer eso?

— Por supuesto. Pero solamente si aceptas... comenzó el viejecillo con una sonrisa un poco depravada. ¡Tenía unas ideas extrañas en la cabeza!

— ¡Acepto! dijo inmediatamente Videl, que haría cualquier cosa para poder vencer a su adversario, sin haber medido el alcance de sus palabras.

— Muy bien, entonces no te muevas más. La primera parte es muy importante.

Frente a ellos, mientras el anciano Kaiô Shin comenzaba a bailar alrededor de Videl...

"¿Qué, bailar? ¿De verdad?" pensó Videl que no creía a sus ojos, pero que aún así se quedaba quieta: ¡era su única posibilidad!

Cold comenzaba su metamorfosis. Una aura morada lo rodeó, luego su cuerpo se echó a brillar. Pronto, su aura hizo lo mismo y tomó altura y espesor.

En el universo 1, el Kaiôshin del Norte, el más viejo de ellos, se pegaba en las manos. Lo había comprendido todo. Ese Kaiôshin con aspecto de viejo, aquellos poderes mágicos inhabituales...

— ¡ Por supuesto! ¡Se trata del Gran Kaiôshin de hace mucho tiempo! ¡Desapareció en el mismo período en el que apareció la leyenda de la espada Z... todo encaja! ¡Tendremos que romper la nuestra, para liberarlo en nuestro universo!

— ¿Romperla? dijo el Kaioshin del Este. Pero somos ya incapaces de retirarla. ¿Tendremos que invitar a una persona de abajo para hacerlo? Decías que...

— No, romperla, es muy fácil, dijo el Kaioshin del Sur. La fuerza utilizada por Cold para romperla está lejos de acercarse a la mía. Ya había levantado el arma, mucho antes de que te unieses a nosotros.

¿Retiraste la espada? dijo el del Este, sorprendido. ¡No lo sabía!

— No retirado, levantado. Lo intenté, como otros, pero tirando, fue la montaña entera la que me siguió... Así que la dejé, pensé que la espada no me aceptaba, y como dice nuestro prior del Norte, era seguramente en efecto una protección anti-Kaioshin, para llamar a un héroe de abajo.

— Es por eso que la espada está en lo alto de una columna de piedras, dijo la del Oeste. ¡Je je, había roto todo el paisaje!

— Total, todo esto para decir que esta leyenda ha sido deformada con el tiempo, evidentemente, esta espada esconde un secreto, que este anciano Kaiôshin nos revelará seguramente.

Al lado de él, los otros Kaiôshins asintieron. Y Cold acababa su transformación. Su aura estalló. ¡No les quedaban más que algunos segundos!

— ¿Esto va a durar mucho tiempo? ¡Cold pronto estará listo!

— Oh, para tu potencial, diría que, unas diez horas.

— ¡¿Diez horas?! dijo la pequeña Videl, chasqueada y desalentada.

El humo alrededor de Cold se difuminó y reveló su nuevo cuerpo, su cuerpo original. Un cuerpo que no había llevado desde hacía muchos años. Se parecía mucho más a un humano ahora. Todo el lado monstruoso de su primera forma de reducción había desaparecido. Los únicos elementos que le quedaban eran los cuernos en sus brazos y canilleras naturales, cosas que no tenían sus dos jóvenes hijos. Las hombreras habían desaparecido al mismo tiempo que los enormes cuernos en su espalda, reemplazados por hombros que reflejaban la luz, como de cristal en cierto modo. Su cara era de nuevo reconocible, más parecida a la segunda forma de reducción. Había recobrado su nariz tan característica, y una mirada que, a falta de ser más fea que antes, parecía aún más severa, màs llena de maldad.

¡Ahora estaba claro, ya no jugaba en absoluto!

— Vamos. Atacadme los dos al mismo tiempo...

Videl vaciló... Trunks, abajo, esperaba que fuera a abandonar. Todos sabían que ya no podía hacer nada más ahora. Los Gohan de los universos 16 y 18 pensaron otra vez en el combate de su mujer contra Spopovitch... Había estado a punto de perder el control de sí mismo, rabioso, y de echarse sobre el que maltrataba a Videl. Esta vez, era todavía más peligroso... Estaba a punto de prepararse para intervenir.

El viejo Kaiô Shin continuaba como si nada su pequeño baile alrededor de Videl, que quiso intentar un último ataque. Un poco como un último combate.

— Tengo algo para ti, dijo al demonio. Vamos a ver si puedes encajarlo, acabó por decir para obligar al demonio a no esquivarlo.

Cold no temía nada, estaba seguro de su victoria. Pero por si acaso, se mantuvo preparado. Videl tomó posición. Con la pierna izquierda adelante, las rodillas plegadas, la mano derecha justo por encima de la izquierda, y ambas manos al nivel de su costado derecho. El aura roja del Kaiôken reapareció, más fuerte que nunca.

— ¿Qué hace? dijo Trunks del universo 9.

— Utiliza sus últimas fuerzas... es peligroso, comentó Tenshinhan.

Videl se sintió lista. Utilizando el Kaiôken hasta su límite, no iba a aguantar más que algunos segundos, justo el tiempo de lanzar su ataque. Sus músculos se espesaron, lo que la hizo un poco menos femenina. Pero qué importaba, le daba un poco igual en ese preciso instante. Tomó una inspiración profunda, luego gritó:

“Ka...”

— Eso es... Dijeron ambos Gohan muy asombrados.

“Me...”

— ¿Mamá, sabes hacer eso? dijo Pan volviéndose hacia su verdadera madre que negó con la cabeza.

“Ha...”

Una luz apareció en el hueco de las manos de Videl. Cold se preparó para todo ataque de energía.

— En nuestros días, todo el mundo sabe hacer esa técnica, dijo Bra del universo 16, poco interesada.

“Me...”

— ¡Eh, no te muevas, si no esto no funcionará jamás! dijo el viejo Kaiô Shin dejando de bailar.

Era la conclusión, el final del combate. Un bello espectáculo para millares y millares de personas en la gradería. Videl estaba orgullosa de ella. Feliz de haber combatido semejante monstruo. Sonrió mientras concentraba los últimos ápices de su energía, luego tiró el acúmulo sobre su adversario:

“¡Ha!”

El Kamehameha se dirigió rápidamente hacia Cold, que extendió sus dos brazos para contrarrestar ese ataque azulado rodeado de una especie de pequeña aura rojiza. El choque lo hizo retroceder varios metros, dejando un rastro sobre el ring, luego hubo una explosión violenta.

Videl cayó de rodillas, agotada. Respiró profundamente mientras que el dios se le acercaba. Cuando el humo comenzó a disiparse, se levantó.

Y Cold apareció, indemne.

— No ha servido realmente para nada entonces, dijo la terrícola antes de gritar que abandonaba.

“Nos rendimos.”

— ¿Qué? ¿Por qué? preguntó el viejo Kaiô Shin. ¡Te aseguro que podrás vencerlo! Bueno, creo, su nueva forma, es de todos modos bastante... Pero podemos probar.

— Has dicho que tardaría horas y horas, dijo Videl.

— ¿Y bien? ¡Basta con ser un poco paciente!

Cold miró a la terrícola algunos segundos, luego marchó en dirección a su espacio. Antes de echar a volar, miró su mano: ninguna herida, pero un pequeño picor. Como pensaba, jamás habría podido vencerlo. Pero no pensaba sin embargo que sentiría aunque fuera sólo un picor... Había sido sorprendido, finalmente. Ese combate había sido interesante.

En el espacio 18 Piccolo y Gohan se entretenían continuando mirando a Videl, siempre en el ring, que ya comenzaba su reconstrucción, hablar con el anciano de los dioses.

— Si puedo fiarme de mis recuerdos, comenzó Piccolo. Ni Trunks del futuro ni Gokû habrían sido capaces de vencer a Cold si hubiera tenido esta forma cuando atacó la Tierra.

— Es entonces mucho más fuerte que sus hijos... concluyó Gohan.

— Ampliamente. Me parece más bien tan fuerte como C-17 y C-18. Quizás como C-16.

En el universo 8, Cold volvía y se mantenía delante de sus dos hijos. Medía por lo menos treinta centímetros más que Cooler, que él mismo medía treinta más que Freezer. Este último pensaba que en forma original se volvería más pequeño que bajo su segunda forma de reducción como él... ¡Se había equivocado!

— Papá... ¿Te controlas en esta forma, ahora? preguntó Cooler.

— ¿Sorprendidos? Vosotros también lo lograsteis.

Fue el estupor para ambos demonios del frío. Su padre, como Freezer en su momento, se contentaba bien con su fuerza que nadie más podía igualar en el universo. Solo Cooler había trabajado el arte del combate y el dominio de su cuerpo desde decenas de años. Era evidentemente, con el fin de sobrepasar a los dos otros miembros de su familia.

Aquello había dado sus frutos: Cooler estaba así pues desde hace tiempo en forma original de día y de noche, y Freeza a su lado era de una fuerza ridícula. En cambio, era apenas tan fuerte como su padre en forma de reducción. Pero Cooler sabía que no atraparía a su padre fácilmente, que tenía cientos de años de ventaja sobre él.

Y un día, Cooler había inventado una primicia, la cosa extraordinaria que sólo él, de todos los demonios del frío, sería capaz de hacer: La forma de aumento.

Esto quería decir que si cogía a su padre a traición, antes de que cambiase de forma, podría matarlo...

Después de que su hermano tuvo unos malditos disgustos con un saiyano o algo así, hubo un cambio. Freezer también buscó controlar su forma original, y lo logró. Cooler no se inquietaba por eso. La pereza de su hermano pequeño le impediría ir hasta una forma de aumento. Que Cooler se volviese el miembro más poderoso de la familia era sólo una cuestión de tiempo.

¿Pero, Cold, su padre, controlando su forma original? ¡Qué mala noticia! Él que era incapaz de dar dos pasos en esa forma, hacía unos centenares de años, sin destruir todo lo que había alrededor de él. Cooler había visto bien, único testigo por otra parte, lo que era una potencia no controlada. Cold llevaba a Freezer en su vientre, y el planeta vacío de habitantes sobre el cual había decidido dar a luz se parecía a un terreno de pruebas militares. Cráteres por todas partes, nuevos volcanes y fallas oceánicas, creados cada día.

Y ahí estaba ahora, que llevaba su potencia como si nada. Había debido entrenarse en secreto para llegar ahí. ¡Mierda!

Videl recogió finalmente sus pedazos rotos de espada, ayudada por el Kaiôshin, luego volvió a su espacio acompañada por un personaje extraño, pero que era completamente un dios.

— Bueno, bueno... Tengo un invitado. Me propuso aumentar mi fuerza para vencer a Cold, pero iba a tomar horas...

Tenshinhan lo saludó respetuosamente, juntando sus manos y inclinándose ligeramente:

— Bienvenido, maestro Kaiôshin.

— Hola abuelito, dijo simplemente Yamcha.

Krillin no dijo nada pero inclinó la cabeza cuando sus miradas se cruzaron, luego fue a felicitar a su alumna:

— Has estado perfecta. Es una lástima que te hayas encontrado con él en la primera ronda.

— ¡No digas eso, he estado encantada de enfrentarme a él! Me he divertido y he podido pelear a fondo. ¡Ahora estoy cansada!

— Bravo Videl, felicitó Trunks colocándose al lado del enano barbudo. ¡Confirmas otra vez que eres más fuerte que yo!

Videl sonrió, luego fue a sentarse en uno de los bancos. De repente, sentía la repercusión de tal utilización del Kaiôken. Trunks se unió a ella para proponerle un masaje de sus músculos doloridos. Bulma no se quedó ahí sin hacer nada tampoco:

— Vuelve al interior, vamos a ocuparnos de ti. Voy a prepararte algo para beber.

— Gracias Bulma, dijo Videl mientras se dejaba ayudar por Trunks para volver al interior de los apartamentos.

Detrás de ellos, Krillin, Tenshinhan y Yamcha se encontraban a solas con el anciano de los Dioses. No tenían más que hablarle... ¡Tenían muchas cosas que decirse! Hablarían de Cold más tarde, porque cada uno de ellos lo sabía más poderoso que el que habían encontrado en su universo, y esto les daba más bien miedo.

— Desde cuánto tiempo estaba encerrado en esa espada, preguntó Tenshinhan al Kaiôshin.

— Dejé de contar los años... Millones de años seguramente.

— ¿Qué era, una prisión? preguntó Yamcha. ¿Fue juzgado o algo así por una entidad aún superior?

— No, un viejo enemigo me encarceló mientras lo combatía. Una terrible maldición. Para escapar sólo había un medio: Romper la espada sagrada. Esperé mucho tiempo a que lo hicierais.

— No lo sabíamos, intervino Krillin. ¿Pero, podía vernos?

— Sí. Cuando alguien empuña la espada, puedo "ver" lo que sucede en los alrededores. Por lo tanto, no hay necesidad de hablarme de este torneo, ya sé lo que importa. Hará falta que vaya a hablar con los kaiô shin del universo 1.

— Videl decía que usted quería aumentar su fuerza, intervino Yamcha. ¿Cómo?

— Es un secreto. Una técnica que sólo yo conozco. Puedo revelar el potencial máximo de un guerrero, e incluso más allá.

— ¿Habría tenido una verdadera posibilidad de vencer a Cold con esa "fuerza" revelada? continuó Yamcha, interesado.

— No es una certeza pero pienso que sí. En todo caso, sería tan fuerte como cuando utiliza ese Kaioken agotador. Sin el cansancio, sería muy resistente. En cambio, no hago esto gratuitamente.

— ¿Qué debemos hacer? preguntó Krillin.

El viejo Kaiô Shin sonrió, luego se echó a reír tontamente. ¿En qué pensaba aún? Videl había aceptado sin saber siquiera lo que era. Si se enterase ahora, posiblemente estaría más bien contenta de no haber tenido su potencial plenamente revelado...

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