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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 5 dias, 8h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120
[Chapter Cover]
Parte 7, Capítulo 35.

PARTE SIETE: EL ESPERADO DESCANSO DEL ALMUERZO

Capítulo 35

Traducido por Bardock; revisado por Kugan


En el espacio reservado al Universo 16, Son Goten y Trunks tenían tiempo de sobra para predecir qué pasaría cuando el torneo se reanudara. Con unas grandes sonrisas dirigidas a sus familiares y amigos, soltaron prenda:

—Nuestra victoria está asegurada —proclamaron con aire jocoso—. ¡Si todo va según nuestra previsión, la segunda mitad de la tabla de emparejamientos será para nosotros!

Piccolo hizo unos ojos como platos. Eso que habían dicho era una tontería sin sentido como de costumbre. El gran namekiano se preguntaba cómo era posible que una persona con ese temperamento fuera el presidente de una gran multinacional. En su universo no habían luchado ni contra Vegetto ni contra Bra. Además, no tenían en cuenta a los otros participantes...

—Venga, explica tu lógica, microbio —dijo la hermana preferida de Trunks—. Quiero reírme un poco.

Trunks era tratado habitualmente de «microbio» por su hermana, pero ignoró esa observación y explicó:

—Es sencillo. Papá te apaleará y serás eliminada. Será el único oponente que Gotenks temerá. No obstante, creo que somos más fuertes que tú, hermanita. Pero da igual: el destino ha hablado y perderás contra papá.

—¿Tienes acceso a los poderes de la bruja Baba? —Preguntó la muchacha cruzándose de brazos.

—Exactamente, y nos ha costado un riñón. ¡Por no hablar de la comunicación inter-universal! Incluso he tenido que vender una empresa filial para poder efectuar el pago —bromeó Trunks.

—Eso mismo —añadió Goten seriamente—. Ha vendido las que se hallaban en déficit. Querían fabricar anticápsulas. Unas cápsulas gigantescas que sólo podían guardar uno o dos objetos en el bolsillo. ¡Una tomada de pelo!

Gohan consiguió sonreír a pesar de su dolor.

—Bien, si lo he entendido correctamente —dijo Vegetto—, consideráis que no podéis ganarme. ¿Pero qué me decís de Bu del Universo 4, Broly en el Universo 20, el Super Namekiano del Universo 7 y de vuestros dobles del Universo 18?

—Jo, jo —dijo Goten—. Creo que no le llegan ni a la suela del zapato al gran Gotenks.

—Muy bien... ¿cómo me venceréis si tenéis previsto ganar el torneo? —Preguntó su padre, interesado en la respuesta.

—Bueno, aquí es donde intervienen el destino y los Dioses. Y nos sabe mal pero estarás de pega. Han decidido un orden de enfrentamientos en el que serás derrotado en un abrir y cerrar de ojos. A lo mejor en tu primer combate contra una de esas chicas guapas del Universo 6.

—Sí, contra la pelirroja —intervino Goten.

—¡No, necio! La pelirroja está en el equipo del desgraciado de Bojack. ¿No te has fijado en el color de sus pieles? ¿Y en las mesas separadas? Será contra otra. Usará sus encantos como la otra chica contra Kakarotto y abandonarás gentilmente.

—Sí, al principio lo creíamos porque tú no golpeas chicas, pero recordamos que eso no te importa —aclaró el hermano de Gohan.

El ambiente se volvió pesado. Goten comprendió que no había sido muy sutil y bajó la cabeza simulando que se interesaba por su comida.

—De todos modos —dijo Trunks tratando de calmar el ambiente—, no perderás por la fuerza física, sino por los poderes mágicos tipo «en nombre de la luna, te castigaré» o algo por el estilo.

—Es evidente que no has mirado nunca «Las aventuras de Vegetto» en la televisión. Soy inmune a todo tipo de magia. He hecho añicos a magos más poderosos que Babidi.

—No me interesan los dibujos animados. Además, los alienígenas en 3D no son compatibles con la televisión de casa. Y, encima, no aparezco en tu caricatura. Apesta—replicó Trunks.

—Oh, lo siento, pero el show tiene que tratar acerca de un héroe. Además, como no haces nada más que estar sentado todo el día, no podrías interpretar una versión joven de ti mismo.

—Eso sería cierto si no fuese porque me paso todo el día encerrado en una oficina —respondió Trunks.

—En todo caso, ningún ejercicio físico. Tus brazos son tan blandos como un caramelo y vuestro Gotenks perderá contra el «tío Krilin» o contra algún tonto del comando Ginyu —añadió Bra que raramente desaprovechaba una ocasión para burlarse de sus hermanos.

—¿Quién de ellos queda por participar? —Preguntó Gohan—. Si no recuerdo mal... ese enano rechoncho capaz de detener el tiempo y... el propio Ginyu, ¿verdad?

—No los he visto. Creo que no están —dijo su padre.

—A lo mejor se han quedado vigilando el imperio... —concluyó Gohan.

—¡Ejem! —Tosió Trunks—. Os estáis alejando de los temas interesantes, es decir, de nosotros. Cuando Vegetto sea eliminado, la doncella se encontrará con un tipo rudo en la siguiente ronda. Será vencida por un bruto. A lo mejor por el del Universo 13 con cara de pervertido y cabello largo.

—Hablas de Raditz, el hermano de Son Go... Kakarotto —precisó el Namekiano.

—¡Ese mismo! Será insensible a los encantos femeninos como su hermano y ganará. En la siguiente ronda se encontrará con Gotenks. ¡Y Gotenks vengará a esa doncella indefensa!

—Las doncellas indefensas no se vengan, sino que se salvan —intervino Videl, que no había escuchado ni la mitad de la conversación.

—¡Ah, sí! Pero, desafortunadamente, será eliminada.

—¿Qué deseo pediréis cuando ganéis? —Preguntó Vegetto.

—Ehm... —hizo Trunks.

—Esto... —prosiguió Goten.

—Creo que pediremos a Shenron que afeite la cabeza de Bra —respondió el joven de cabello lila.

—Te refieres a Porunga —murmuró un Piccolo bien atento.

—¡Calva de por vida! —Precisó Goten.

Son Bra no perdió la compostura. Sabía que ese par de payasos se burlaban de ella en presencia de Vegetto, quien los podía salvar de una respuesta no verbal por parte de ella. Permaneció en silencio, pues no tenía nada que responder.

—De hecho, yo tengo un deseo —dijo Goten, súbitamente serio—. Y no se lo pediré a Shenron.

—Porunga —dijo Piccolo apretando los dientes.

—Pediré permiso a los organizadores para que me permitan dar un paseo al Universo 6 después del torneo.

Los otros restaron silenciosos durante un instante.

—No nos quedaremos mucho tiempo. Sólo unos minutos, sí, sólo unos minutos...

Definitivamente, Goten había roto la harmonía. Todos empezaron a comer en silencio. Vegetto notó que el ki de una cierta persona presente en la mesa aumentaba... La cólera y el odio eran los precursores de ese incremento de energía que solamente sería temporal. Era cierto que esa familia encantadora, excepto Gohan, no había experimentado el terror de la guerra, pero les costaba aceptar la muerte de Pan aunque sólo fuera de forma temporal.

Lo que más les asqueaba era la sonrisa sádica del monstruo Bojack. Tenían que resignarse a aceptar que Pan había muerto con un sólo golpe después de un gran ataque. De una manera u otra, Bojack lo tenía que pagar.

Bra sabía que, si se transformaba en Super Saiyana, podría aplastar a ese desgraciado con facilidad. No estaba a su altura y menos tan enrabiada como estaba. Le había sacado de quicio ese momento en el que su hermano y su padre habían perdido el tiempo respetando las reglas de ese torneo de tres al cuarto, cuando, en realidad, una misión con cara y ojos se perfilaba ante ellos. ¿A quién demonios le importaba el torneo?

«¿Creéis que una panda de loros pueden privarnos de actuar? Además, Vegetto está con nosotros... ha deformado dimensiones, ha hecho y deshecho gobiernos, ha vencido seres inmateriales, ha despertado Dioses maléficos sólo para eliminarlos... ¿y un simple control remoto lo detiene? ¡Oh, no! Si le diera la gana podría eliminar a Bojack y a la Organización. ¡Los otros participantes se matarían entre ellos después de librarse de esas reglas y nos lo pasaríamos en grande! ¡Todo acontecería rápidamente y los participantes más débiles sucumbirían ante los más poderosos! —pensaba Bra mientras tanto».

Y es que deseaba enfrenarse a contrincantes del nivel de su familia. Si el azar de las rondas hacía que combatiera contra un debilucho, ¡no podría desahogarse! Y como ella tenía prohibido matar, tenía que dejar enteros a sus adversarios. Ella necesitaba desbravarse.

Gohan percibía la hostilidad de su hermana. Él también reflexionaba...

«Tu cólera está más que justificada, pero no olvides que la cólera es tu punto débil, Bra... Como padre que soy, no quiero el mínimo mal a mi única hija. Y como instructor, sé perfectamente que el sufrimiento forma parte del aprendizaje. Además, me imagino que en las misiones a través del universo con Vegetto habéis tenido que tomar decisiones inauditas para una chica acabada de entrar en la adolescencia... Tengo la sensación que Pan es como mi padre... y tú también. Sé que moriréis varias veces durante vuestra existencia. ¿Por qué pensar lo contrario? Un día llegará un peligro y no estaréis a la altura. Podría ser que sucediera en este torneo. Vuestras aventuras tan sólo acaban de comenzar y espero que las mías se hayan acabado ya. »

La tensión fue disipándose poco a poco. Piccolo miraba de reojo al Super Namekiano del Universo 7, quien usaba una pajita para beber. Hacía tiempo que Piccolo había sobrepasado el poder de todos los namekianos. Pero ése debería de ser mucho más poderoso. Mudo como una tumba y sólido como una roca, aquel namekiano representaba toda su especie por todo el universo y no participaba en el torneo para probar sus capacidades. Quería ganar. Su determinación era firme, pero, ¿tendría la fuerza necesaria? Por primera vez, Piccolo lamentaba no participar en el torneo porque le habría gustado luchar contra ese adversario. Sentía tristeza por la pequeña Pan, la hija de su protegido, pero Piccolo no era de los que ponía el hombro para llorar.

El banquete seguía. Los vargas llegaron con una bandeja para llenar los platos y los cuencos vacíos. Pero la frustración no duró mucho más gracias a lo que sucedió luego.

—Bueno, ¿quién crees que va a ganar?

La pregunta era seria... y fue formulada por Piccolo.

—Pues yo —respondió Vegetto con la boca llena.

—¿Nadie te inquieta? ¿Ni siquiera ese súper Majin Bu? —Continuó el namekiano.

—Ah, él... Será de lejos el oponente más peligroso. No sólo es de los que tiene más poder, sino que también posee las habilidades del Bu que conocemos: energía ilimitada, regeneración infinita, poderes mágicos... y si a todo esto le añadimos todos los guerreros misteriosos que haya absorbido, nuevas técnicas y una inteligencia aguda... sí, es un adversario increíble. Pero aún así, contra mí no tiene nada qué hacer...

La respuesta parecía contundente. ¿Estaba tan seguro de sí mismo?

—¿Y Broly? —Inquirió Bra—. Estás exagerando con él...

—Umm, Broly es un caso aparte. Su poder debe haber aumentado mucho en estos años... Ha permanecido en su forma de Saiyano Legendario, la que es insensible a los golpes. Intuyo que acabará librándose del bloque de hielo con su poder descontrolado. Será monstruoso. Creo que debe tener mucha más fuerza que los demás. Con diferencia —aspiró unos fideos de un gran cuenco antes de proseguir—. Un auténtico monstruo indestructible que se vuelve más peligroso a cada segundo que pasa. Pero tendrá que ser eliminado y devuelto a su universo. Sino, seguro que atacará al público... Será como un caballo desbocado.

—¿Entonces no eres capaz de ganarle? —Preguntó Son Goten con un gran rictus en la comisura de su boca, sabiendo que su padre evitaría responder directamente.

—Claro que sí. Pero a menos que yo sea su primer adversario, será devuelto a su universo por violar el reglamento y matar a todos los espectadores antes de prestar atención a su oponente. En cambio, si yo fuese su primer oponente, sabría captar su atención. ¡Ja, ja!

«Esto sólo sería posible en caso de que Bu aceptara mi estratagema... —pensó en el mismo momento en que estaba a punto de hacerse un comunicado.»

—¡Atención, por favor, queridos luchadores y espectadores! Hagan el favor de acabar vuestra comida, ya que el torneo continuará dentro de diez minutos... ¡El próximo combate será con Vegetto del Universo 16 contra el desconocido del Universo 20!

Debido a ese anuncio repentino, casi todo el Universo 16 se ahogó por la sorpresa. Sobre todo Trunks, que se golpeaba el pecho como si no pudiera tragarse la comida. A Goten se le escapó el cuenco de su mano y, en un intento de atraparlo patosamente, se dio un cabezazo contra la mesa. Gohan escupió todo lo que tenía dentro de su boca y Bra cayó de espaldas de su silla. Solo Piccolo, con los brazos cruzados, permanecía indiferente... pero sus ojos delataban que estaba tan sorprendido como los demás. Pero lo comprendió todo enseguida... Todo era producto de un plan que Vegetto había ingeniado con Bu del Universo 4... Y, finalmente, había accedido a la propuesta del saiyano fusionado. Pero... ¿por qué? El namekiano reflexionó un momento y su mirada lo condujo al espacio de su derecha.

El espacio reservado al Universo 17 era el más tranquilo de todo el estadio. Contrariamente a aquellos universos con un buen número de participantes y de espectadores, como el 2, el Imperio de Cold en el 8, el 16, el 18 o el 10, cuyos participantes se habían ido, el Universo 17 sólo estaba compuesto de dos criaturas. No se habían movido mucho de su sitio y no habían comido nada, al contrario, por ejemplo, del Universo 4, cuyo único participante se había comido una cantidad enorme de chucherías.

Cell esperaba pacientemente con los brazos cruzados y una mirada dura. Sus ojos se habían mantenido muy activos moviéndose por doquier para observar eficazmente todo lo que le rodeaba. Entre sus piernas, su hijo, tal y como se lo imaginaban los espectadores de las gradas, revoloteaba un poco pero manteniendo un comportamiento correcto. Deseaba que su combate no llegase mucho más tarde. Cell quería que se enfrentara con un adversario desconocido que no sospechara de su pequeña creación. El Junior azul era muy fuerte, rápido, ágil y su tamaño no hacía justicia a su verdadero poder destructivo. Tenía opciones de ganar su combate.

Por lo que se refiere a Cell, tenía una meta: sacar provecho de su combate contra Bojack. Lo había observado atentamente durante el combate contra Pan, la hija de Son Gohan. Al principio no había mostrado nada interesante, pero consiguió atraer su atención gracias a aquella pequeña transformación. Que la hija de Son Gohan se hubiera transformado en Super Saiyana no le impresionaba en absoluto. Bojack la había liquidado con una sola mano y ella no había podido hacer nada. ¡El combate prometía ser una buena lucha! ¡Al menos debería ser igual de fuerte que Dabra!

En todo caso, Cell no dudaba de su próxima victoria. Y en la tercera ronda se encontraría con el vencedor del combate entre Krilin y Tapion. El primero de ellos no sería nada difícil de batir aunque fuera diferente al que había conocido antaño y tuviera una edad más avanzada. En cuanto a Tapion, no lo conocía: aún no lo había visto luchar y, por lo tanto, no podía saber nada de ese tipo. Tendría que esperarse a la segunda ronda... Aunque no parecía muy impresionante... Ganaría contra él, sin lugar a dudas.

En la siguiente ronda se enfrentaría contra Trunks del Universo 12 o contra Vegeta del Universo 18... O a lo mejor contra aquel Son Goku del Universo 13 que se hacía llamar Kakarotto... Un Trunks que debería de haber progresado en diez años, un Vegeta que tenía 30 años más y un Kakarotto diferente a Son Goku...

«Seguramente debe de ser menos fuerte que él —pensó Cell que, de cierta manera, prefería luchar contra el Son Goku que él conocía que contra un álter ego diferente a él.»

En todo caso, Cell deseaba ver todos los combates para hacerse una idea de sus futuros rivales... ¡y esperaba luchar contra Son Goku en las semifinales! Con un poco de suerte, su Junior llegaría a la final de la otra mitad de la tabla, cosa que le haría vencedor del torneo fácilmente... y podría pedir su deseo. Cell se había vuelto mucho más poderoso que antaño. ¡Poseía una fuerza tan increíble que Son Goku y sus amigos no se lo podrían llegar a imaginar jamás!

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