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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 6 dias, 16h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120

Round 3

Parte 25 :121122123124125
Parte 26 :126
[Chapter Cover]
Parte 7, Capítulo 33.

PARTE SIETE: EL ESPERADO DESCANSO DEL ALMUERZO

Capítulo 33

Traducido por Bardock; corregido por Kugan


En el espacio reservado al Universo 9, Krilin, quien había disputado el último combate de la primera mitad en la primera ronda, parecía sumido en una calma olímpica. Su presencia y su sabiduría se percibían a su alrededor. No obstante, estaba intranquilo. Pensaba, junto con sus amigos, en los entresijos del torneo. Al principio habían aceptado participar en ese torneo singular por mera curiosidad, pero después pudieron apreciar que en muchos universos había viejos enemigos.

Especialmente en el Universo 8 donde se hallaba Cooler. ¡En su universo, Cooler había sido un adversario terrible! Fueron varios contra él y no estuvieron a su altura. Pero finalmente consiguieron vencerle... Krilin y sus amigos no conocían a su hermano Freezer. Analizándolo, las fuerzas de ambos debían de ser equivalentes. ¡Eran unos enemigos terribles!

«Suerte que me ha tocado luchar contra Sauza... —pensó Krilin bajando ligeramente la testa.»

A su lado, Tenshinhan, con los brazos cruzados, también reflexionaba. Deseaba luchar pronto. Como posible rival había contemplado enfrentarse a Yamcha. Tenshinhan sonrió al mismo tiempo que cruzó una mirada con su amigo, quien posiblemente estaba pensando lo mismo que él. ¡Si se enfrentasen sería un combate muy interesante! Pero si no llegase a enfrentarse con él, aún restaban por participar algunos tipos interesantes, como por ejemplo los altamente avanzados guerreros del Universo 19, donde seguramente habría alguien que participara aparte de Tidar. ¿Y en el Universo 1? La participación de un único Kaio Shin sería rara. ¿Cómo era posible que aquel Universo 2, repleto de luchadores, participara? No tenían pinta de ser unos luchadores de primer nivel. Al fin y al cabo, los Terrícolas no tienen pinta de luchadores excepcionales en el primer vistazo.

Fuera como fuera, Tenshinhan estaba seguro de su victoria contra cualquiera de ellos. También se veía con ansias de pelear contra Bojack y su pandilla o contra el tipo macizo del Universo 7. Por otro lado, era consciente de que perdería contra, por ejemplo, aquel demonio del Universo 4. ¿Y si le tocaba luchar contra el padre de Cooler? ¿Sería más poderoso que él? En términos de fuerza bruta y de resistencia debería de ser inferior a él. No obstante, si quería ganarle, tendría que ser por medio de una artimaña. Como antaño.

Apareció, de la nada, una mesa que indicaba que la comida sería servida enseguida. Yamcha, Krilin, Tenshinhan y los otros terrícolas del grupo se instalaron con Yamcha como cabeza de mesa. Aprovecharon la ocasión para charlas sobre todo lo que habían reflexionado:

—¡Buen trabajo contra Sauza! —Dijo Yamcha a su fiel amigo—. ¡Fue increíble, comparado con los problemas que nos dio la última vez!

—¡Je, je! Buena observación —respondió con la voz un poco envejecida—. Pero en la próxima ronda tendré que luchar contra ese tal Tapion del Universo 3. No sé absolutamente nada de él.

—Tendrás que luchar al máximo desde el principio —continuó Yamcha—. Observando a los otros competidores, no nos podemos permitir el lujo de esperar ver todas sus habilidades. Fíjate en el Kaio Shin. ¡El Dios de los Dioses! ¿Hubieses sido capaz de esquivar su golpe? Yo no lo creo...

—Te conozco bastante, Yamcha —intervino Tenshinhan mirándolo con sus tres ojos y sonriendo—. Siempre eres el primero en lanzarte hacia el peligro a toda velocidad. Realmente deberíamos economizar nuestra energía.

—¡Hagan lo que quieran! —Replicó Yamcha inclinándose hacia atrás con su silla—. No pienso pasar desapercibido. ¡Voy a brillar!

—Dices eso porque te crees más poderoso que Tenshinhan —dijo Krilin sin mirar a Yamcha.

—¡Exacto!

—No hemos peleado desde hace un largo tiempo —intervino Tenshinhan—. ¡Verás que tengo un montón de sorpresas preparadas!

—Eh… Preferiría que no peleáramos todavía, o ser eliminado después. Si no perdemos, tenemos una gran chance de que nuestro universo gane le torneo.

Nadie dijo nada. Todo era evidente. Si Krilin vencía a Tapion, después seguramente le tocaría luchar contra Cell y, después de presenciar su espectacular desempeño contra Dabra, consideraban que sería imposible ganarle. ¡Y quizás, y luego Vegeta! Este último le había ganado sin problemas a su homólogo transformado en Oozaru.

No tenían nada que pelar en el torneo. Participaban para divertirse, para mejorar, para no perder la vida y para ver cómo se desarrollaba.

—He notado que muchos aquí tienen contrapartes —retomó Yamcha.

—Como aquel Trunks del Universo 12. Es idéntico al nuestro —añadió Tenshinhan.

—Incluso hay dos más, en los universos 16 y 18 —precisó Krilin—. ¿Creen que sean todos hijos de Bulma?

—No me sorprendería —dijo Yamcha sonriendo—. Tendremos que preguntarles.

—Además, en los universos 16 y 18 también hay dos Videl, también idénticas a la nuestra —afirmó Krilin.

—Me pregunto si ellas también participan... —se preguntó Yamcha.

—Yo también. Ese saiyano raro que se acercó a felicitarme luego de mi combate era del Universo 18. Parecía ser un saiyano amable. Difícil de imaginar —dijo el viejo Krilin.

Los vargas llevaron varios platos y bebidas y los colocaron en la gran mesa. El trío terrícola de poderosos guerreros comió educadamente con bastoncillos, mientras que el resto, situados al final de la mesa, utilizaron tenedores y cuchillos.

—La gente cambia con el paso del tiempo —respondió Yamcha—. Se siente como si hubiera sido ayer cuando Tenshinhan era un auténtico cretino.

Tenshinhan casi ni se inmutó. Se bebió toda su bebida y sonrió.

—¿No son el Trunks de nuestro universo y el del Universo 12 muy similares? —Preguntó Krilin.

Yamcha restó silencioso durante un momento. Sabía por dónde iba encaminado su amigo. Trunks del Universo 12 se parecía, como si fuera su hermano gemelo, al Trunks del Universo 9, y, además, se llamaba igual. Intrigados, habían hablado con él horas antes del comienzo del torneo y les había dicho que era hijo de Bulma. Más tarde, ellos podrían apreciar cómo Trunks derrotaba a Cooler con la menor dificultad.

—Cuando el Trunks del Universo 12 se transformó en Super Saiyano, me sorprendí mucho. ¡Era demasiado amable a pesar de ser uno de esos terribles saiyanos! —Admitió Tenshinhan.

Yamcha miró a Tenshinhan, sorprendido. Krilin comenzó a reír para, segundos después, atragantarse con la comida, convirtiendo sus risas en unos cuantos tosidos.

Repentinamente, Yamcha apretó los puños y rechinó los dientes.

—¡Si alguno de esos monstruos violó a Bulma, lo mataré! ¡Me da igual si rompo las reglas!

—Calma, calma —dijo Krilin poniendo una mano sobre el puño cerrado de Yamcha—. ¿No te has parado a pensar si Bulma y ese saiyano se aman mutuamente? Ella puede amar a cualquiera… Esa chica tiene buen corazón. Un gran corazón detrás de un buen par de... —acabó diciendo para quitar hierro al asunto y con un cierto aire a Mutenroshi.

—¡Cof, cof! —Hizo una voz al lado del viejo maestro.

—¿Qué te pasa, Trunks? ¿Te has atragantado?

—¿Podría, por favor, dejar de decir esas tonterías, Maestro Krilin? Sea como sea, los asuntos de otros universos no son de nuestra incumbencia —respondió Trunks.

—Sí, será mejor no hablar más de ello —respondió Videl.

Ésta, que estaba situada delante de Trunks, se zampaba su comida y recordaba la mirada aterrorizada de su homóloga del Universo 16 alzándose para recoger a su hija difunta. Era un suceso que la había conmocionado...

Krilin lo comprendió y se puso serio. Comieron en silencio hasta que encontraron otro tema de conversación:

—¿Creéis que el propio Babidi participa en el torneo? —Preguntó Tenshinhan.

—Si así fuera, no habría ningún riesgo —respondió tranquilamente Krilin mientras Yamcha asentía con la cabeza.

Después de observar a Babidi durante un rato, Tenshinhan se fijó en el Universo 17 y escrutó a Cell, la criatura verde. Durante su combate contra Dabra había utilizado su técnica: el Taiyoken. ¿Cómo era posible que la conociera? Y, seguramente, aún no había mostrado todo lo que podía hacer. ¿También conocía otras técnicas inventadas por Tenshinhan? Esta pregunta también iba dirigida a otros participantes. La muchacha asesinada por Bojack conocía el Kamehameha, la técnica preferida de Mutenroshi, y ahora de Krilin…

Tenshinhan miró a su derecha. El Universo 10 estaba vacío. Pero sus integrantes aún figuraban como participantes. Por lo tanto, eso significaba que, con un poco de suerte, ¡Yamcha y él tenían opciones de pasar a la segunda ronda sin siquiera luchar! La mirada del hombre de tres ojos lo condujo al universo contiguo, el onceavo. Babidi parecía intentar contener a Majin Bu.

Habían sido servidos un poco antes que el Universo 9. Bu y Babidi comían juntos en la misma mesa, mientras Dabra agonizaba echado en el suelo sin dejar de quejarse. El brujo ignoraba al pobre demonio. ¡Tenía que pagar las consecuencias de su derrota! ¡Quizás incluso sería mejor para él era que muriera inmediatamente! Majin Bu, por otro lado, desprendía felicidad como siempre. ¡Había transformado toda su comida en chucherías, al igual que su homólogo del Universo 4 antes! Su comida... ¡y la de su amo! Babidi lo detestaba. A pesar de sus protestas, Bu siempre hacía lo mismo: ¡cuando llegaba un plato lo transformaba! ¡Lo convertía todo en chucherías y, en menos de un segundo, el gran glotón las devoraba!

Babidi intentaba contrarrestar todo eso con sus poderes, ¡pero el djinn era muy poderoso! Entonces, el brujo utilizó, una vez más, la famosa frase que volvía obediente a Majin Bu:

—¡Basta! ¡Sino volveré a encerrarte en la bola! —Gritó Babidi perdiendo los nervios.

Bu se calmó enseguida. Dejó de comer, arrugó la nariz, pasó de él, se cruzó de brazos y se puso un poco rojo a causa del enfado. ¡Era como un niño malcriado!

En todo caso, Trunks del Universo 12 lo encontraba divertido. Él comía tranquilamente su comida bien cocinada mientras A-16 permanecía en silencio tal y como era habitual, con los brazos cruzados y ligeramente inclinado hacia atrás como si durmiera. A Trunks no le incomodaba la presencia del androide de Gero, pero deseaba comer con sus amigos del Universo 16 o del 18. No sabía cuál de los dos escogería y, mientras se lo preguntaba, el postre estaba a punto de llegar. Finalmente, haciendo servir la lógica, no tenía ninguna duda. En el Universo 16 estaba Son Gohan, pero en el 18 también estaba juntamente con Son Goku y su padre Vegeta. Sabía que Vegetto era la fusión de los dos saiyanos, pero aún así se sentía muy diferente.

Trunks tomó una decisión y se la comunicó a su compañero: iría a comer el postre al espacio 18, si ellos se lo permitían. Por supuesto, Trunks sabía que no le negarían un asiento. Su próximo combate era contra su padre. El último enfrentamiento real que disputaron fue en la Sala del Espíritu y del Tiempo, antes de los Juegos de Cell. Ya habían pasado diez años para él y más de veinte para su padre. ¿Qué tan fuerte sería ahora? Seguro que no se le podía tomar a la ligera... No obstante, Trunks también tenía una sorpresa o dos. Pensó en Gohan. Reencontrarse con su antiguo mentor y su padre le hacía feliz, pero su decisión no estaba basada completamente en eso. También intuyó que no era el mejor momento para saludar a sus amigos del Universo 16 debido a la pérdida de la hija de Gohan… Y Trunks tenía que pasar por delante de ellos para dirigirse al Universo 18.

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