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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan, Marcelo Pérez y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 18h., 39m.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182838485
Parte 18 :8687888990

Round 2-1

Parte 19 :9192939495
Parte 20 :96979899100

Round 2-2

Parte 21 :101102103104105
Parte 22 :106107108109110
Parte 23 :111112113114115

Night 2

Parte 24 :116117118119120

Round 3

Parte 25 :121122123124125
Parte 26 :126127128129
[Chapter Cover]
Parte 3, Capítulo 15.

PARTE TRES: ¡UB Y BU OBTIENEN LOS HONORES!

Capítulo 15

Traducido por Bardock; revisado por Kugan


Un guerrero, que se despertó debido a las explosiones de los misiles, bostezó en una habitación situada en el espacio 4. Se levantó, literalmente, de un bote y se rascó un trozo de la antena de su cabeza, notando una sensación extraña. Había tenido algo parecido a un presentimiento inherente a él no muy lejos de ahí. La criatura rosa bípeda hizo tres pasos hacia adelante y miró en dirección a la salida… concretamente en el ring donde se estaba disputando un combate.

—Jum. O sea que era esto —dijo para sí mismo el gran guerrero.

Comenzó a realizar unos estiramientos y decidió salir a su espacio para hacerse visible al resto de participantes de los otros diecinueve universos.

Después de recoger su brazo, Ub sentía que la adrenalina le recorría todo el cuerpo. El dolor se había desvanecido y ya no estaba fatigado. Pero sabía que sólo era algo temporal. ¡Tenía que encontrar la mejor manera de curarse, sino todo se iría al garete!

Saltando rápidamente, aterró delante de sus amigos del Universo 18:

—¡Rápido! ¿¡Podéis arreglarlo!?

Instintivamente, le formuló la pregunta a su maestro Son Goku, pero éste, desprevenido, no sabía qué responder:

—Emm...

—No has sido bastante prudente —declaró Vegeta, con los brazos cruzados y la cabeza hacia arriba, con ese aire de superioridad que lo caracterizaba.

—¡¡No estoy preguntando eso!! —vociferó el joven con pánico.

Jadeó durante unos segundos. Escuchó cómo los tipos del Universo 19 comenzaban a agitarse. Algunos estaban llenos de ira por su culpa.

—¡¡Ha matado a Tidar!! —Gritó súbitamente el más nervioso, intentando saltar el pequeño muro que los separaba. Dos de sus compañeros, y después un tercero, intentaban retenerlo. Trunks y Goten, más bien por curiosidad que por defender una invasión a su espacio, se aproximaron por si acaso. Trunks trató de calmar los ánimos:

—Vamos, resucitará al final del torneo.

—¿Tenéis semillas senzus? —Preguntó Ub, cuya prioridad era curar su brazo.

—Ah, no... —respondió Goku.

Ub bajó su cabeza. ¿Qué podía hacer?

—Díselo a un namekiano —propuso Pan percatándose de que Piccolo volvía a su espacio.

—¡Buena idea, Pan!

De hecho, les habían prometido curación siempre y cuando estuviera dentro de sus posibilidades y se produjera durante un combate, pero, ¿realmente un namekiano sería capaz de reconstruir un brazo entero, o simplemente, de volver a unirlo al cuerpo? Nuestros héroes se quedarían sin saber la respuesta, pues antes de que llegasen los organizadores, alguien les hizo una propuesta:

—Yo puedo curar tu brazo... —dijo una voz detrás del manco—. Pero no será gratuito.

Ub giró y se encontró cara a cara con... ¡Babidi! Éste volaba por encima del murito pero sin sobrepasar la frontera entre el espacio 18 y el centro del estadio. Estaba acompañado de Majin Bu a su derecha y de Dabra, quien permanecía a su izquierda con los brazos cruzados y sonriendo. De los tres, el demonio era quien tenía la apariencia más amenazadora. Babidi era arrugado y poca cosa, y Majin Bu era como un bebé gigante que comía chucherías. Pero las apariencias engañan.

—¡Buf! Ni siquiera serás tú quien me cure, lo hará tu Majin Bu —replicó Ub con serenidad mientras seguía perdiendo sangre—. ¡Y pensar que mi poder viene de ti! —Dijo mirando al genio rosa.

De hecho, un día Ub le preguntó a Goku sobre la procedencia de su poder. Su maestro le explicó todo sobre Babidi y Bu. Entonces, fue la ocasión ideal para explicarle toda su historia, desde la llegada de Raditz, pasando por el genocidio realizado por Freezer en Namek, hasta el torneo de Cell.

—¡Tus malas proposiciones no nos interesan! —Aclaró Piccolo aproximándose con los brazos cruzados y un cierto aire amenazador pero prudente.

—Qué pena, pues desángrate entonces —contestó Babidi sonriendo y sacudiendo sus hombros.

De repente, el brazo de Bu comenzó a iluminarse extrañamente con una luz viva y pálida. Con un sonido indescriptible, el brazo del joven se colocó automáticamente en su hombro herido. La herida desapareció en un segundo, el brazo estaba totalmente unido a su cuerpo y los trozos rasgados de ropa también fueron restaurados.

Ub se encontraba completamente regenerado de su combate: su respiración se volvió calmada, su ritmo cardíaco disminuyó mucho, se sentía totalmente descansado y su transpiración se detuvo. Esto le sorprendió. Miró a Babidi, quien estaba tan anonadado como él. El brujo se giró hacia Majin Bu para gritarle:

—¡Bu, no te he dicho que le cures!

Pero la grandiosa criatura no entendía qué acababa de pasar. Por tanto, el ejecutor de eso andaba cerca: tan recto como un palo y con los brazos cruzados de la misma manera que Vegeta, la punta de su antena aún brillaba. De color rosa, una buena musculatura y con agujeros en los pectorales, brazos y cabeza, la criatura tenía una extraña expresión. Parecía amistoso y agresivo a la vez, dando la sensación de que se enojaría con facilidad, pero que se podría mantener una conversación con él. Ub estaba realmente extrañado. Por alguna razón que él desconocía, lo encontraba más bien afable que otra cosa. Se dirigió hacia él telepáticamente:

—¡Muchas gracias!

—¡Es... Bu! —Dijo Piccolo sudando delante de aquel ser que destruyó la Tierra. ¡Era el mismo contra el cual no había osado enfrontarse cuando Gotenks se desfusionó justo antes de la llegada de Gohan!

—Es el mismo contra quien luchamos —declaró Goten. Trunks, a su lado, asentía.

—No, mirad su antena —rectificó Gohan—. Parece más fuerte...

—Solo lo he hecho para fastidiar a Babidi —empezó a decir Bu después de que la gente empezara a hacer hipótesis sobre él—. O quizás porque tienes un poco de Bu en ti —continuó diciendo mirando a Ub—. O puede que todas las personas que he absorbido, me hacen sentir próximo a vosotros —dijo mirando a todos los del Universo 18.

—¿Incluso yo? —Preguntó Goku pensándose que él podría haber sido una excepción.

—Por supuesto —respondió Bu de manera calmada dando una respuesta clara, que posteriormente se le añadiría una explicación adicional—. Todo lo que existe y tiene poder en mi universo ahora está en mí.

Los guerreros del Universo 18 no dijeron una sola palabra delante de la amenaza más grande que habían tenido nunca... y, además, si era cierto que había absorbido a todo el mundo, ¡su poder debería de haber aumentado hasta alcanzar límites insospechados! No obstante, no dejaba transparentar nada y no desprendía ni un solo ápice de Ki. «Por eso no he notado cómo llegaba», conjeturó Gohan.

A su lado, Babidi estaba paralizado. ¡Estaba ahí! ¡Delante de sus narices! ¡Solo podía ser él! ¡El auténtico Majin Bu que había deseado resucitar con todas sus fuerzas! ¡Y no esa bola de grasa rosa que le había sacado de sus casillas durante los últimos veinte años! Hay que remarcar que Babidi no había visto nunca la creación de su padre antes de liberarle... y que sólo había visto a ese infante obeso.

—¡Majin Bu! —Gritó eufóricamente con los brazos alzados y la boca bien abierta.

—No.

Aunque era una respuesta simple, su mirada era tan dura que daba miedo. Toda la euforia de Babidi se esfumó.

—¿Cómo que... no? —Dijo perplejo.

—Ya no soy Majin Bu. Simplemente, soy Bu.

Con una sonrisa casi maléfica, señaló con un dedo a Babidi y añadió con calma:

—He de decirte que en mi universo te maté. A ti, te devoré —dijo señalando a Darbura—. Y a ti, Majin Bu, te absorbí.

—¿Co... Cómo es eso posible? ¿¡Cómo osaste poner una mano encima de tu amo!?

Bu extendió un brazo apuntando a Babidi y su mano se iluminó. Preparaba un ataque de Ki.

—Yo no tengo amo —dijo amenazadoramente a Babidi, quien estaba asustado de verdad.

Bu cesó su demostración bajando el brazo. Sin decir una sola palabra más, se preparaba para volver a su espacio: el cuarto universo.

—¡Un segundo! —Gritó Goku como si estuviera hablando con una persona ordinaria—. ¿De verdad has absorbido todo lo que existe en tu universo? ¿También las casas, las islas y los planetas? ¿Has transformado los soles en chucherías?

Bu se golpeó la frente con la mano para maldecirse a sí mismo. Obviamente, siempre se tiene que ser más específico cuando se habla con Goku... Se giró de nuevo hacia el grupo y reconoció a todos los miembros... la joven Videl había cambiado bastante. Los dos pequeños saiyanos habían crecido, y... había nuevos miembros en la familia.

—He absorbido a todas esas personas que considero que tienen un poder interesante. Aquellos que tienen habilidades especiales. En aquella época, si hubiera tenido un poco más de cerebro que este glotón de aquí, hubiera absorbido a Dabra en lugar de comérmelo. Como ya sabéis, hay poca gente en el universo que merece la pena... En resumen: no he absorbido poblaciones enteras... —entonces, quiso hacer un inciso para Videl—. Sí... tu padre aún está vivo.

Sabía que se podía interpretar más como una burla debido a su manca de fuerza que como una buena noticia. De todas formas, el padre de Videl seguía vivo en ese universo. No obstante, prefería no dar más explicaciones porque podría convertirse en una extensa conversación, cuyos detalles no complacerían a la muchacha...

El grupo de guerreros no se imaginaría nunca que este Bu, que mató personalmente a todos los terrícolas con una bola de fuego después de una excusa mala de un Piccolo aterrorizado, ya no era el mismo que entonces.

Babidi, aún horrorizado, miró a Ub y comenzó a partir hacia el espacio 11.

Todos los miembros del Universo 18 observaban a los dos Bu sin decir nada. Ub rompió el silencio:

—I… Iré a disculparme con el Universo 19...

Goku estaba ligeramente sorprendido. No dijo absolutamente nada pero lo siguió con la mirada. Cuando Ub llegó al espacio del Universo 19, dos hombres se aproximaron a él mientras otro aún retenía el hombre que presuntamente quería increparle. Ub habló durante varias decenas de segundos, disculpándose correctamente e incluso inclinándose. Los dos guerreros con armadura se miraron el uno al otro durante un instante y uno de ellos, después de reflexionar rápidamente con los ojos cerrados y los brazos cruzados, aceptó sus disculpas, aunque fuera de mala gana.

Cuando Ub volvió, Goku le felicitó por haber aprendido la lección. Haberse disculpado por su acto era muy admirable. Respecto a los miembros del Universo 19, ¡haber aceptado las disculpas los hacía aún más admirables! Cuando Ub se colocó al lado de su maestro, éste, sonriendo, le puso una mano en el hombro y su alumno le devolvió la sonrisa orgulloso.

Su sonrisa se desvaneció y su expresión se volvió confusa al señalar con su dedo hacia delante:

—¿Ése es Vegetto, verdad? Parece que va a visitar a Bu, al universo 4.

—Jum. Tienes razón —confirmó Goku—. Me pregunto qué va a hacer ahí.

Goten, bien cerca, intervino:

—Tiene una mitad de ti, por lo tanto tendrías que decir: «¿Qué voy a hacer ahí?»

—¿Qué? —Respondió Goku enseguida.

—Idiota —replicó Trunks a su lado—. Si él es una mitad, tendría que decir... emm... «Qué»... hum... «¿Qué voy a medio-hacer ahí?». O... «¿Qué voy a semi-hacer ahí?»

Vegeta se golpeó la frente con la mano. ¡Qué infantil! ¡Toda esta expectación para soltar una sandez como esta!

—Suerte que hemos traído ropa de recambio —dijo Gohan a Goku y a Ub.

—Ah, sí, ve a cambiarte —dijo el maestro a su discípulo.

—¡De acuerdo!

Bu sintió cómo Vegetto llegaba. Restaba inmóvil esperándolo cerca del muro que delimitaba su espacio. El saiyano, sonriendo, lo saludó con la mano a medida que se aproximaba. Al llegar al murito saltó para sentarse encima.

—¡Hola! —Dijo simplemente—.vNo te había visto.

—Yo a ti tampoco —mintió Bu—. Qué interesante...

—¿Verdad que sí? Yo también lo creo. Me imagino que te has percatado de lo del Universo 20.

—¿El bloque de hielo? Sí, y me interesa. ¿Por qué?

—Quiero enfrentarme a él.

—¿Y qué?

—Quiero que me ayudes.

—De ningún modo. Este adversario será para mí.

—Venga, déjamelo a mí. Y te prometo que lucharemos.

—Podemos luchar una vez lo haya derrotado.

Hubo un silencio. Ambos guerreros buscaban un buen desafío. Tenían intereses comunes.

—Escúchame. Ya me enfrenté a este guerrero. Quiero volver a combatir contra él.

—Si ya te enfrentaste, ahora es mi turno —contestó Bu señalándose con el dedo pulgar.

—Si luchas contra Broly, rechazo pelear contra ti —dijo Vegetto cruzándose de brazos y girando la cabeza con un aire enfadado.

—No tendrás más remedio —dijo Bu sin argumentos.

—¡Ajá! ¡O sea que puedes hacer trampas para luchar contra quien quieras!

—No finjas. Sé perfectamente que lo sabías.

—Jum. Eres muy espabilado —dijo Vegetto sonriendo.

—No me enredarás. Al fin y al cabo, tenemos muchas cosas en común. Tengo a Vegeta y a Goku dentro de mí. Esta parte de mí está emocionada con la idea de enfrentarme a ti. Goku quiere luchar contra la parte de Vegeta que tienes en tu interior. Y Vegeta quiere luchar contra Kakarotto.

—Si no lucho contra Broly y me toca enfrentarme a ti... abandonaré.

—No serías capaz.

—¡Es evidente que no me conoces! Ser Vegetto es totalmente diferente a, simplemente, tener a Vegeta y a Kakarotto por separado —replicó el saiyano.

Vegetto se levantó, preparado para marchar. Hizo dos o tres pasos y giró ligeramente la testa:

—Quiero combatir contra Broly en la primera ronda... aún tienes tiempo para pensar. ¡Hasta luego!

Vegetto volvía hacia su espacio, dejando a Bu en su sitio reflexionando en la propuesta del saiyano. Éste, mientras caminaba, sonreía. Sabía perfectamente que Bu podía hacer trampas para luchar contra quien quisiera. Lo que no sabrá nunca el guerrero es que, diez años antes, Goku, en el Universo 18, hizo exactamente lo mismo para poder luchar contra Ub en la primera ronda.

En el centro de control, vargas y namekianos se apresuraban para restaurar el ring para el próximo combate.

—La fusión del ring ya está terminada —dijo un varga delante de su terminal, el cual mostraba el ring como una enorme bola rellenándose de un líquido verdoso.

—Perfecto. Proceded a la solidificación —ordenó un segundo varga a su lado.

Los datos fueron actualizados en una pantalla de un pequeño varga azulado. Todo funcionó correctamente durante los minutos que duró la solidificación del ring.

—¡Nail del Universo 10 contra Rikum del Universo 8! —Anunció un presentador una vez listo todo el proceso.

—¡Caramba! Por fin presenciaremos un buen combate —dijo Piccolo, quien, por primera vez, estaba interesado en una contienda. «Un buen combate en perspectiva y bien equilibrado», pensó mientras los dos luchadores se preparaban para volar hacia el ring...

Echó un vistazo al espacio 10. Nail calentaba y hacía ejercicios de estiramientos mientras sus amigos lo animaban, inclusive Cargot, quien había recuperado la consciencia unos minutos antes. El último avisó a Nail de la fuerza que había demostrado Nappa contra él para que fuera con cuidado contra Rikum. Aunque los dos adversarios no fueran del mismo universo, el poder de Nappa demostraba el nivel que podían encontrarse en el torneo.

Después de un gesto de agradecimiento hacia su amigo, Nail voló en dirección al ring en vista de su propio combate...

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