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Dragon Ball Multiverse: la novela

Escrito por Loïc Solaris

Adaptado por Killcrom, Bardock, Genghis Khan, Yoshio, NappaSSJS, Kugan y Alice. Agradecimientos a Adrián_Traductor y King Suguru

¡Redescubre la historia de Dragon Ball Multiverse cargada de nuevos detalles y matices! Esta novela está confirmada como canon por Salagir, quien también ha incluido sus propias adiciones, las cuales no han sido vistas en el manga. Por lo tanto, ¡esta novela es un anexo casi necesario para todo fan de Multiverse!

Próxima página en: 2 dias, 11h.

Intro

Parte 0 :0
Parte 1 :12345

Round 1-1

Parte 2 :678910
Parte 3 :1112131415
Parte 4 :1617181920
Parte 5 :2122232425
Parte 6 :2627282930

Lunch

Parte 7 :3132333435

Round 1-2

Parte 8 :3637383940
Parte 9 :4142434445
Parte 10 :4647484950
Parte 11 :5152535455
Parte 12 :5657585960
Parte 13 :6162636465
Parte 14 :6667686970

Night 1

Parte 15 :7172737475
Parte 16 :7677787980
Parte 17 :8182
[Chapter Cover]
Parte 4, Capítulo 16.

CUARTA PARTE: DOS UNIVERSOS EN PLENA DESGRACIA

Capítulo 16

Traducido por Bardock


—¡Muy bien! ¡Me toca!

Rikum sonrió. Su oponente era un Namekiano. Debería de ser fácil. Al menos, había tenido más suerte que Jeice. Y no sería nunca tan imprudente como Burter, quien se acababa de recuperar de su derrota. Se levantó penablemente con dolor de estómago. Era evidente que había sido víctima de un buen golpe.

—Date prisa para ganar, Rikum —ordenó Freezer.

—Sí, Señor —replicó, adoptando una posición de obediencia—. Pero, en primer lugar, necesitaría un rastreador modificado.

Rikum y Freezer se giraron hacia un ser que tenía la cabeza deformada y la piel lila con clapas.

—¿Dónde está, Kiwi? —preguntó impacientemente Freezer.

—Hemos encontrado el problema, Señor Freezer. Debido a la gran cantidad de personas que hay por todos lados, nuestros dispositivos se vuelven inestables y explotan. Parece ser que la única cosa que podemos hacer es limitar el alcance de nuestros scouters a diez metros...

—Diez metros no es nada —declaró Freezer con los brazos cruzados—. De todas formas, dale uno a Rikum.

Éste hizo un gesto con la mano, indicándole que se lo entregara lo más rápido posible, tal y como si fuera su esclavo.

—Es que... solo hemos podido modificar uno... —respondió Kiwi con la voz temblorosa.

Mientras Freezer se ponía de los nervios, Rikum intervino:

—¡Ja, ja! No pasa nada, me apropiaré del de Burter.

Se acercó a su camarada, quien aún estaba un poco aturdido y enseguida cogió su rastreador arrebatándoselo de la sien. Después de colocarse el aparato modificado en su ojo derecho, miró a Jeice y a Burter.

—¡Si habéis perdido es porque no habéis hecho el baile de presentación! ¡Preparados! ¡Todos juntos!

—¡Rikum! —vociferó Freezer—. ¡Déjate de estupideces y ve a luchar antes de que seas descalificado!

El miembro del comando Ginyu ni siquiera miró a su Señor. Tampoco le respondió y echó a volar enseguida mientras Jeice y Burter seguían haciendo ese baile tan ridículo. Cuando aterrizó en el ring, su adversario ya estaba preparado y en posición de combate.

Uno de los presentadores anunció el comienzo del combate. Rikum se tensó... y, de repente, empezó a realizar movimientos bizarros con sus brazos gritando:

—¡Fuerzas Especiales... Comando Ginyu!

También añadió unos movimientos ridículos con las piernas, acabando sobre un solo pie y encarando a Nail, quien se avergonzó de presenciar un espectáculo tan espantoso. Finalmente, gritó su nombre:

—¡¡¡¡Rikuumm!!!!

Tan pronto como acabó de gritar, cargó inmediatamente contra Nail con un chillido que no era nada serio y sonriendo. Para él, el combate solo sería un mero trámite.

Nail consiguió esquivar de milagro la embestida de Rikum desplazándose a su derecha y aprovechó el ligero desequilibrio de su contrincante para lanzarle una patada vertical. Pero Rikum mostró unos buenos reflejos y esquivó el golpe dejándose caer hacia atrás.

El Namekiano también reaccionó como un reloj mediante una patada horizontal, pero su oponente, gracias a un movimiento rápido, esquivó el ataque situándose casi a cuatro patas.

Encontrándose casi de espaldas a su adversario, el guerrero Namekiano hizo un bote hacia adelante para distanciarse y, seguidamente, se giró. Rikum ya estaba de pie y se dirigía hacia él. Encadenaron una serie de golpes y de paradas a una velocidad de escándalo. Durante veinte segundos, nadie parecía tener la paella por el mango hasta que, súbitamente, Rikum ejecutó su golpe "Rikum Kick" con una posición y un movimiento de ataque inverosímil pero efectivo al mismo tiempo. Golpeó el rostro de Nail, lanzándolo por los aires a varios metros de distancia y cayendo pesadamente contra el suelo.

En el espacio 13, el Saiyano calvo observaba el combate con atención. De hecho, había insinuado durante el principio del combate que desearía disfrutar de la eliminación del gran bobo. Cuando Nail fue golpeado, gruñó y Vegeta se giró hacia su gran amigo para provocarlo:

—Vaya, parece que Rikum es más fuerte que ese Namekiano.

—Bah. Creo que Nail es bastante menos que ese tal Caracagot —respondió simplemente Nappa.

—No obstante, por cosas del azar, a los dos os ha tocado luchar contra un Namekiano en la primera ronda —intervino Raditz—. Sería una lástima que no os encontrarais en el torneo. Así podríamos dictaminar quién es el más fuerte de los dos y así a lo mejor le podrías devolver la paliza que te llevaste hace tiempo.

Nappa y Vegeta miraron a Raditz... Había llovido mucho desde entonces...

—Hey, mirad, el Namekiano se está levantando —declaró Kakarotto interrumpiendo a sus tres camaradas, quienes miraron enseguida hacia el ring.

—¿Quieres más? —preguntó irónicamente Rikum mientras el Namekiano se envolvía de una aura blanca mientras se levantaba.

Pasaron unos segundos sin que ninguno de los adversarios hiciera el más mínimo movimiento, pero Nail emitió un grito, apretó los puños y desplegó toda su fuerza. Su aura fluía con violencia.

El dispositivo del miembro del comando Ginyu se activó. Vio cómo las cifras aumentaban rápidamente: cincuenta y ocho mil y seguían creciendo ligeramente. Seguramente, su límite debería de rondar las sesenta mil unidades.

Rikum no tuvo tiempo de hacer ningún comentario respecto a aquella fuerza, que el Namekiano cargó sobre él, dejando un ligero agujero en el lugar donde había estado parado un segundo antes. Nail consiguió ejecutar su primer golpe. Perforó la armadura con su puño y su golpe hizo que Rikum expulsara todo su aire y se quedara sin respiración. Prosiguió con un segundo puñetazo, esta vez en su rostro y que hizo titubear a su enemigo. El dispositivo cayó al suelo, Nail lo aplastó intencionadamente y continuó asestando diversos puñetazos que Rikum paró con dificultades. Cada trompazo le hacía recular.

Finalmente, Nail golpeó e hizo caer a su adversario con un gancho violento de izquierda. Extendió su brazo derecho con la palma de la mano abierta uniendo tres dedos mientras su aura reaparecía. Gritando de nuevo, una onda de energía salió disparada hacia Rikum, quien apenas empezaba a levantarse. La explosión fue bastante violenta.

Nappa sonrió mientras la polvareda se desvanecía lentamente y Nail recuperaba el aliento. Pero su sonrisa despareció en cuanto Vegeta declaró que el ataque no había sido bastante fuerte. Efectivamente, cuando la nube de polvo se disipó por completo, todos vieron que Rikum estaba en pie lleno de rasguños por todos lados y con su armadura bastante destruida. Incluso se permitía el lujo de sonreír simulando que desempolvaba su torso. Rikum declaró simplemente:

—¡No está mal! ¡No está nada mal! Mi turno...

Abriendo su enorme boca sangrante, una luz apareció al fondo de su garganta antes de gritar el nombre de la técnica "Rikum Eraser Gun". Un rayo muy potente de energía batió a Nail, quien no resistió al ataque y, además, solo pudo protegerse con un brazo.

El humo y el polvo desaparecieron en el aire. Se formaron dos cráteres en el ring: uno de forma circular en el lugar donde Rikum había estado colocado para atacar y otro bastante largo que seguía el recorrido del Rikum Eraser Gun. En el suelo, el cuerpo del Namekiano aún seguía lleno de humo. Nail intentó levantarse usando su brazo derecho, ya que había perdido el izquierdo y parte de sus costillas...

Rikum se acercó a él mofándose. Al llegar delante del Namekiano que agonizaba, agarró su muñeca izquierda y lo alzó.

—¡Qué poca resistencia! No eres diferente de los otros Namekianos que hemos exterminado —declaró con joya.

La imagen de un Rikum megalómano irritó a Nappa... y rememoró una mala experiencia que había experimentado:

Treintaidós años atrás...

Después de charlar largo y tendido con su patrón, Vegeta, Nappa y Raditz salieron del centro de control de la nave de Freezer. Empezaron a discutir mientras caminaban rápidamente por el pasillo:

—¿Cómo pretende que ataquemos Helior en tan poco tiempo si solo somos tres? —se preguntaba Nappa en voz alta, molesto—. ¡Primero tenemos que completar nuestra misión actual!

—Nos toma el pelo —añadió Vegeta, también enojado.

—Si fuéramos uno más en nuestro equipo... —gruñó el Saiyano pelón.

—Hey, a lo mejor podríamos conseguir ayuda... —intervino Raditz detrás de los otros dos.

Éstos, se detuvieron y se giraron.

—¿A qué te refieres? —preguntó el Príncipe de los Saiyanos con los brazos cruzados por encima de su armadura blanca.

—Seguramente mi hermano pequeño siga con vida. Fue enviado a un planeta lejano, cuyos habitantes no son muy fuertes. Si fuera a buscarle...

—Pensaba que tu hermano solo tenía dos unidades cuando fue enviado —se burló Nappa—. Aunque ahora sea adulto, no debe de ser muy fuerte y nos estorbaría.

—Nappa tiene razón... ¿pero por qué no lo intentamos? A lo mejor nos sería útil.

—Tendría que partir lo más pronto posible para encontrarlo... pero...

—No te preocupes. Acabaremos nuestra misión actual nosotros dos y te esperaremos para atacar Helior —dijo Vegeta sonriendo—. Date prisa y no pierdas más el tiempo.

Sin decir nada más, Raditz volvió corriendo a su nave y partió hacia la Tierra para buscar a Kakarotto, su hermano pequeño. Detrás de Vegeta y de Nappa, dos personas que conocían muy bien los interrumpieron:

—¿No son ellos nuestros amigos Saiyanos?

Cuando se giraron, Nappa y Vegeta se encontraron cara a cara con dos miembros del famoso comando Ginyu: Rikum, el coloso con cabello anaranjado, y Guldo, un ser verdoso rechoncho con varios ojos separados entre ellos y realmente minúsculo en comparación a su amigo.

—¿Qué queréis? —dijo burdamente el gran Nappa a Rikum y a Guldo mientras estos se aproximaban.

—Tranquilo, venimos a hablar con Freezer. Queremos encargarnos de Helior —respondió Guldo.

—No me hagas reír —dijo, burlándose, Vegeta—. ¡No serías capaz de sobrevivir!

—¡Quien ríe el último, ríe mejor! ¡Tienes envidia porque no formas parte del gran comando Ginyu!

— ¡Jamás!

—¡Shht! De todas formas —interrumpió Nappa—, el Gobernador Freezer nos ha delegado a nosotros esta misión.

Rikum no podía creérselo:

—¿Cómo? ¡No puede ser! Bien... a lo mejor, con un poco de suerte, moriréis y después nos ocuparemos nosotros.

—¿¡Qué has dicho!? —dijo Nappa enfadado apretando su puño derecho.

—Oh, no te enfades, pequeñín. Valdría más que no malgastaras tu energía inútilmente.

—¡Malnacido! —se enfurió Nappa—. ¡No me provoques!

Avanzó hasta Rikum con un puño hacia delante... pero su oponente lo paró cogiéndole de la muñeca. Lo alzó... Rikum era un poco más grande que Nappa y levantó el brazo de su rival por encima de su cabeza apretándole la muñeca con fuerza y mofándose. El acólito de Vegeta sufría, pero rechinaba los dientes para no gritar. Sus pies apenas tocaban el suelo... Entonces, cuando el Príncipe de los Saiyanos se preparaba para intervenir, Nappa contraatacó con el brazo que tenía libre, pero Rikum lo detuvo con facilidad. Freezer apareció detrás de ellos:

—Basta.

Su voz, calmada, era más que suficiente para imponer respeto. Vegeta se irguió, dejó de comprimir sus puños y Rikum liberó a Nappa, quien cayó de rodillas masajeando su mano derecha dolorida.

—Rikum, Guldo, seguidme.

Freezer dio media vuelta. Los miembros del comando Ginyu, con una última mirada nada amistosa dirigida a los Saiyanos, marcharon. Vegeta lanzó una mirada a su acólito, gruñó y también partió. Nappa, aún con la mano dolorida, se levantó y lo alcanzó después de mirar hacia atrás. Desde entonces, había odiado a Rikum...

Rikum golpeó a Nail, quien parecía un peso muerto. Riendo, le clavó varios puñetazos en la cabeza, en el estómago y en sus costillas destrozadas. Parecía que la tortura no cesaría jamás, pero el pelirrojo se detuvo para admirar su obra. ¡Pero fue un error! Nail lo aprovechó para recuperar un poco el aliento y prepararse. Miró fijamente a Rikum y de sus ojos salieron dos finos rayos amarillos que perforaron a su enemigo.

Después de recibir de lleno el ataque, Rikum cayó de rodillas dejando ir la muñeca del Namekiano y colocando sus manos en las dos heridas de su torso. Poco a poco, su respiración se hacía cada vez más pesada.

Levantándose, Nail sonrío antes de advertir a Rikum que no había sido prudente. El último lo miró y trató de resistir el dolor. ¡Se sorprendió de que Nail regenerara su cuerpo en tan solo unos segundos! Nail arrancó el resto de su chaqueta y lanzó una patada que Rikum no pudo evitar.

Cayó pesadamente al suelo y se quedó inmóvil. Pero sus pensamientos fluían. Y se enfureció. Se vio a sí mismo en el enfrentamiento con Nappa treinta años antes. Era más fuerte que él y siempre lo había sido. Posteriormente y por casualidad, ambos se habían enfrentado a un Namekiano del mismo universo y con un poder equivalente. Nappa había ganado en un abrir y cerrar de ojos... y él... estaba a punto de perder... ¿o a lo mejor de morir? Se acababa de dar cuenta que no había sido nada cauteloso...

Se merecía la muerte...

«¿Morir? ¡No! ¡Es imposible que me muera! ¡Y aún menos por culpa de una babosa verde! ¡No puede ser!»

Durante un instante pareció que Rikum reviviría. Gritó y asustó a Nail, quien se giró abruptamente en posición defensiva. Aunque estuviera enrabiado y gritando, Rikum no podía levantarse del suelo. El Namekiano quería asegurarse la victoria. Se aproximó y hundió potentemente su pie sobre el vientre del individuo que permanecía en el suelo, pulverizándole otro trozo de armadura.

Silenciosamente, su respiración se volvió muy débil... y se ahogó en la inconsciencia. Un presentador comenzó a contar. Nail suspiró aliviado, ya que, a pesar de su facilidad para regenerarse, le quedaba muy poca energía.

—¡Y treinta! ¡Nail gana este combate! —declaró el presentador.

Suspirando, el Namekiano marchó a fin de volver a su espacio para descansar y recibir las felicitaciones de sus amigos. En el ring, unos Namekianos, que formaban parte de la organización, se apresuraron a llevar a Rikum al espacio 8. Freezer ordenó llevarlo a la sala de recuperación de su nave. Lo acompañaron el resto del comando Ginyu, ya que sufrían por él.

En el espacio 18, dos hombres y un Namekiano analizaban el combate que acababa de finalizar.

—¡Es una lástima que Nail no nos ayudó contra el comando en Namek! —declaró Gohan después de debatir la fuerza y la técnica de Rikum, quien había sido muy imprudente. Goku aprovechó la ocasión para explicarle a Ub que un descuido como ese podría resultar fatal.

—Me preguntó qué estaba haciendo en lugar de ayudarnos —respondió Vegeta a Gohan, recordando que Rikum los había vapuleado antes de la llegada de Son Goku.

Al lado de Vegeta y de Gohan, Piccolo se crispó ligeramente. ¿Había olvidado, Vegeta, que Nail estaba dentro de él? ¿De hecho, lo sabía? El Namekiano les iba a explicar que luchó contra Freezer para ganar tiempo... pero se lo repensó... daba igual... no quería hacerlo salir a la luz.

Mientras Freezer gruñía interiormente en el espacio del universo 8, Cooler se le acercó y le puso una mano en su hombro. Esto sorprendió a Freezer, pues pensó que, por primera vez, su hermano quería animarlo. ¡Pero iba bien errado!

—¡Ja, ja! ¡Los miembros del terrible comando Ginyu son realmente poderosos! ¡Han perdido todos en un periquete!

—Cooler, deja de molestar a tu hermano —intervino King Cold para evitar que la tensión aumentara.

—Ya veremos qué les pasará a tus subordinados —replicó Freezer mirando a Sauza, quien estaba de pie justo detrás de Cooler—. ¡Y también qué te sucede a ti!

—Me importa un rábano, de hecho...

Fue interrumpido por el anuncio de la siguiente lucha... ¡Trunks del universo 12 contra Cooler del universo 8!

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