Lo primero: músculo y más músculo, nano. Flexiones, abdominales, dominadas y estiramientos de todo. Las rodillas y las muñecas, ni se te ocurra descuidarlas, collons.
Tendrás una hora de calentamiento con movimientos básicos pa’ que el cuerpo no reviente al primer día.
Y la resistencia… no te escapas: cada jornada empieza y acaba con una hora de trote cochinero. Irá poco a poco, pero que lo sepas, esto va de cinco de la mañana a seis de la tarde, sin lloros, cagondios.