Pero… Pero… Quiero decir… Pensaba que…
¿Qué pasa, nano? ¿Tienes algo que decir o qué?
Imagino que no tendrás los santos cojones de cuestionar mi enseñanza… ¡el primer puto día de clase!
¡No, no, sensei!
Es sólo que… bueno… pensé que íbamos a aprender a pelear, no a hacer gimnasia como en el colegio.