¡No has venido pa’ ir por libre, nano! ¡Aquí mandan mis ovarios!
Que lo sepas: el fortalecimiento físico es esencial, nano.
Sobre todo tú, que estás hecho un fideo, xe.
Con esa sangre horchata que me llevas cualquier técnica te partiría en dos, mare meua que hostia tienes.
¡Perdón, sensei! ¡He comprendido mi error y prometo no desafiar jamás su sabiduría!