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DBM Universo 16: La unión de dos vidas

Escrito por Syl & Salagir

Adaptado por Alice

Cuando Vegetto entró en el cuerpo de Buu, tomó una decisión: mantener su escudo (U16) o liberarlo (U18). Esta es la historia de lo que sucedió después... A pesar de que Vegetto ha salvado el universo, Goku y Vegeta, quienes lo crearon, definitivamente han desaparecido...


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Parte 2 :91011121314
Parte 3 :15161718192021222324
[Chapter Cover]
Parte 3, Capítulo 16.

Capítulo 2: Vida familiar "parte 1"

La división de Vegetto.

Traducido por Alice

Vegetto había empujado la gravedad de la sala de entrenamiento a su máximo. Pero incluso sin transformarse, se había vuelto demasiado fácil para él. Se preguntó si no debería más bien encontrar planetas monstruosos o estrellas para entrenarse allí. Pero una estrella sin duda estaría demasiado caliente para sus pies...

Salió y se dirigió a la ducha, cogió dos senzus por el camino, que se comió a mordiscos como un tic-tac. En la pared, un calendario de papel, de puro estilo anacrónico en esa casa llena de pantallas, permanecía allí porque tenía fotos de gatitos diferentes para cada mes, lo que había justificado su compra por parte de la madre de Bulma.

El próximo sábado, dentro de cinco días, había una marca roja. Vegetto sabía que era el día en el que Trunks actuaría en el escenario, con su clase, en una oscura obra de teatro. Como Mr. Satán no era el personaje principal, podría soportarla a pesar de la masacre de aburrimiento total que una obra representada por niños de 8 y 9 años prometía.

Trunks estaba encantado de que su nuevo papá viniese a ver su obra. Sin verdadera malicia o desinterés flagrante, su ex-padre Vegeta siempre se había negado a asistir a eventos escolares, encontrándolos completamente estúpidos.

Una luz se encendió en los ojos del nuevo semidiós. Esa fecha le decía algo.

¡Sí, por supuesto! ¡Era el cumpleaños de Chichi!

El pobre Goku era incapaz de retener una fecha. E incluso si se las arreglaba para retener una, era incapaz de verlas venir, ya que las fechas como los días de la semana no le interesaban en absoluto. Nunca miraba el calendario.

Chichi se había acostumbrado y simplemente había tomado la costumbre de prevenirlo varias veces antes de la llegada de un evento como el cumpleaños del pequeño Gohan, por ejemplo.

Sorprendentemente, no le había dicho nada esta vez. ¿Por qué?

Tal vez había considerado que Vegetto no tenía obligaciones hacia ella, ya que estaban... separados podría decirse. Ella no quería molestarlo. Por supuesto. Chichi se había puesto mucho en la retaguardia, asumiendo sus propias responsabilidades.

Pero él no era Goku. No era Vegeta. Las obras de teatro de los niños, los cumpleaños, no se los perdería. Él tenía la fuerza necesaria como para no perdérselos.

Entonces, ¿cómo hacerlo, ya que ambos eventos eran al mismo tiempo? (Por la noche en el huso horario de Chichi, y por la tarde en el huso de la capital)

Cualquier persona digna de sentido común habría ido a ver a Chichi y le habría anunciado con orgullo que reservase su viernes para celebrar con antelación su cumpleaños con dignidad. Pero no Vegetto.

Él, fue a buscar a Tenshinhan.

Vegetto le pidió a Tenshinhan llevar una peluca para asistir a la obra de Trunks.

Eh, no, un momento, eso no fue lo que paso.

Una vez bañado y vestido, Vegetto se puso con las piernas cruzadas sobre una cama, puso sus dedos en la frente, y se concentró.

No pasó nada durante tres horas.

Y entonces sintió la energía de Tenshinhan. Un puñetazo, probablemente. Sin perder el rastro, se teletransportó.

Tenshinhan acababa de levantarse. Había desprendido apenas un mínimo de energía haciendo sus estiramientos matutinos. Choazu no estaba visible por allí. El guerrero de tres ojos volvió su triple mirada hacia el extraño ser que acababa de aparecer. ¿Quién era ese tipo?

Por un momento tembló al pensar que una nueva criatura, un clon de Gero creado a partir de varias células Saiyanas, y humanas tal vez, acababa de llegar. Pero no era eso. No, ese ser era la respuesta a sus preguntas sobre por qué desde hacía mucho tiempo rara vez sentía la energía de Goku sin sentir al mismo tiempo la de Vegeta. De hecho, no era ni uno ni otro a quien sentía, sino a esa nueva persona.

¡De una forma u otra, ese ser, era Goku y Vegeta!

“Soy Vegetto,” dijo el ser.

“Eso lo explica todo,” dijo Tenshinhan, aunque no explicaba nada.

La última vez que había visto a Goku, Tenshinhan había sido tumbado de un golpe con una patada de Buu. Había permanecido inconsciente durante un largo tiempo y cuando se despertó, había sentido que Buu ya no estaba, así como la alegría del resto del equipo. Poco después, los terrícolas habían vuelto a la vida, y prefirió unirse a Chaozu en lugar de pedir explicaciones a Kami-sama.

Vegetto le contó lo que se había perdido. Luego le pidió un servicio.

“Puedes mostrarme la técnica de la multiplicación.”

Nota del autor:

Esta técnica también es conocida por Krilin y Piccolo... UNICAMENTE en el anime. Para DB y DBM, el único que la conoce es Tenshinhan. En efecto, esta técnica no es elemental, y nadie ha pensado en copiarla ya que resultó ser defectuosa en combate.

Tenshinhan colocó sus manos palma contra palma e hizo el gesto con los brazos relativo a su técnica. Se dividió en dos. Luego, cada cuerpo se dividió en dos otra vez.

Vegetto sonrió. En comparación con la teletransportación, esta técnica era coser y cantar. Hizo el mismo gesto y desprendió la misma energía y concentración que Tenshinhan. Y su cuerpo se dividió en dos. Se detuvo allí.

“Sólo necesito dos cuerpos,” dijeron al mismo tiempo los dos Vegetto.

Movieron sus brazos en sincronía.

“Hmm... Dijeron al mismo tiempo. Yo... Veo doble.”

“Normal, dijo uno de los cuatro Tenshinhan. Aún no tienes más que de un espíritu. Ahora debes aprender a manejar dos cuerpos independientes. Ésta es la parte de la técnica que lleva su tiempo. Yo ya tenía una ventaja, porque mis ojos ya sabían buscar en dos lugares al mismo tiempo.”

Vegetto volvió sus dos cabezas en la misma dirección. Trató de dar un paso, pero estuvo a punto de caer, por lo que los dos cuerpos comenzaron a flotar para evitar la vergüenza de una caída.

“Ahora tienes dos piernas izquierdas y dos piernas derechas, y el suelo debajo no es el mismo. Tienes que aprender a dar órdenes a cada pierna por separado. Se necesita práctica para acostumbrarse.” Dijo Tenshinhan al Saiyano.

Y Vegetto se acostumbró. Esa misma noche, sus dos cuerpos eran independientes.

Tenshinhan había tardado un mes en dominar dos cuerpos. Pero bueno. El cuerpo combinado de esos dos genios podía hacerlo mejor que él. Tenshinhan era un genio, lo sabía, pero en comparación a Goku o a Vegeta sólo era un pequeño. Y luego, en comparación a esto...

“Cuanto más lejos están los cuerpos, más agotador es seguir siendo independientes. Abandoné esta técnica, por lo que no consideré oportuno superar los límites, pero no aguanto más de 200 metros como máximo de distancia entre los cuerpos. Al doble, me caigo al suelo agotado. Incluso puede ser peligroso si ya no tienes la energía para acercar los cuerpos.”

¡Vegetto tenía que aguantar unos cinco mil kilómetros!

Al día siguiente, Vegetto dejó a su viejo adversario. Sentía la energía de Chaozu que volvía, seguramente de algún vagabundeo. Pero Vegetto no era el tipo persona que espera para charlar.

Llegó a casa de Bulma y tomó tres senzus antes de irse a la cama, exhausto. Bulma ya estaba echando el café, y no se preguntó dónde había estado durante 36 horas sin noticias. Sabía que eso pasaba.

Unas horas más tarde, Vegetto ya estaba fresco y listo y envió a uno de sus cuerpos lejos del otro, volando, no atreviéndose aún a teletransportarse.

Y el sábado por la tarde, Trunks entró en la habitación de sus padres angustiado.

"¡Eh, espero que no te hayas olvidado!" Se detuvo bruscamente antes de estrellarse contra las piernas de su padre.

Vegetto se abrochaba el cinturón. ¡Llevaba su clásica camisa casual, y, sorpresa, una corbata!

“Yo no tengo ningún texto que aprenderme. ¿Qué quieres que se me olvide?” dijo Vegetto.

Una gran sonrisa se dibujó en el niño, que se volvió para ir a lanzarse al coche, porque a la ciudad se iba en coche, a pesar de la teletransportación de su padre.

El abuelo y la abuela, que incluso jubilados mostraban una diferencia de edad visible sorprendente, ya estaban en el asiento trasero cuando Trunks entró como un torbellino. Bulma se sentó a su lado y dio unos golpecitos en el cristal. El robot conductor lanzó el cierre de las puertas y el coche se elevó unos pocos centímetros más.

Vegetto apareció en el coche cuando éste ya partía.

“¡Oooh! ¡Querido Vegetto, dijo la abuela, me has asustado!”

Al mismo tiempo, a cinco mil kilómetros de allí, Gohan ayudaba a su madre a poner los platos en la mesa. ¡Incluso en su cumpleaños, Chichi no dejaría que las cosas se hiciesen sin que ella no hiciera nada!

Videl, oficialmente la novia de Gohan desde hacía ya un año, sin saber muy bien qué hacer, movía aquí y allá algunas cosas para no parecer desocupada. Sólo Goten no ayudaba, correteando por la casa sin necesidad.

“Dejo el pan ahí, ¿de acuerdo? dijo Videl a Chichi. ¿Quiere que coja algo más, señ...? Ma... Chi... Eeh, ¿cómo la puedo llamar?”

“Llámame como quieras, mi pequeña Videl, dijo, pero si sigues tratándome de usted, ¡te destripo, por muy anciana que sea! ¡Ah, el peso de los años que se acumulan! Estoy tan vieja y arrugada, mis hijos me sobrepasan, abandonan ya a la mujer más importante de sus vidas para irse con una desconocida... Oh, no prestes atención a lo que digo, Videl. Soy una vieja loca que gana un año más...”

“¡Mamá tiene tantas velas que hemos tenido que agrandar la tarta! exclamó Goten alegremente, antes de un golpe vertical le rebajase la cabeza. ¡Ay!”

“Puedo llamarla... ¿Chichi? probó Videl. Las costumbres locales habrían preferido "mamá", pero en realidad no estaba preparada para eso, ¡y lejos de estar casada con Gohan!”

“¡Ah, me tratas de usted otra vez! ¡Cuidado con mis amenazas, no son para tomárselas a la ligera, pequeña, he llegado tan lejos como tú en el torneo de artes marciales! Pero, Gohan, ¿qué estás haciendo? ¡Hay un plato de más!”

“Mamá, acabo de licenciarme en ciencias con honores. ¡Sé contar los platos!”

“¡Pero cariño, sabes que tu abuelo no viene! Está volviendo a poner en pie los campos de los aldeanos que se han arruinado por una tormenta.”

“Lo sé,” dijo su hijo.

Chichi abrió mucho los ojos cuando escucho que tocaban la puerta de su hogar.

Vegetto llevaba la ropa de la fusión, así como los pendientes. Su traje de combate y de nacimiento, para él, era el traje más elegante. Y si Bulma le había explicado claramente lo contrario, él sabía que Chichi compartía su punto de vista sobre la importancia del kimono más representativo.

Chichi saltó a sus brazos y se acurrucó en él durante un tiempo infinito.

“¿Pero por qué has venido a ver a una anciana, dijo con los ojos cerrados de los cuales corría una discreta lágrima, toda arrugada y fea?”

Se separaron y Vegetto, que hasta entonces tenía una mano detrás de la espalda, mostró lo que ocultaba, una especie de caja de bombones, pero de un tipo totalmente desconocido en la Tierra.

“Si ya eres bastante fea, entonces puedes hacer una excepción en tu dieta. ¡Feliz cumpleaños!”

“¡Ooooh! ¿Qué es esto?”

“No puedo pronunciar el nombre. Pero están buenos.”

Vegetto se había tragado ya todo el contenido de la caja en cuestión de segundos, así que los habitantes del planeta Gylion, liberados del yugo de lagartos mutantes del espacio, le habían ofrecido otra con alegría.

La pareja finalmente se fue al salón, y Vegetto saludó al resto de la familia.

“¡¿Yo no tengo ningún regalo?!” dijo Goten, celoso de los bombones extraterrestres.

“No es tu cumpleaños, dijo su padre inclinándose hacia él. Y, mirando a izquierda y derecha como para asegurarse de que nadie estaba mirando, le guiñó a su hijo y sacó de su cinturón una pequeña peonza multicolor, claramente también de origen muy lejano.”

“¡Genial!” gritó el muchacho, que no tenía sentido de la discreción.

Y la velada transcurrió muy bien. Vegetto estuvo a punto de echarse a reír en la mesa sin ninguna razón aparente, cuando un pequeño compañero de Trunks recitó su texto con tantos errores y timidez, que los otros actores no pudieron contener la risa a su lado, lo que le hizo tartamudear aún más.

Por lo demás, fue todo un éxito.

Vegetto tuvo de todos modos que comerse varias senzus antes de ir a dormir porque estaba completamente agotado de energía.

Esa técnica era para reservarla para ocasiones como ésa, pero sólo en el mismo planeta. Si 5000 kilómetros eran ya difíciles, distancias interplanetarias millones de veces mayores que eso, no eran ni siquiera imaginables.

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