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DBM Universo 16: La unión de dos vidas

Escrito por Syl & Salagir

Adaptado por Alice

Cuando Vegetto entró en el cuerpo de Buu, tomó una decisión: mantener su escudo (U16) o liberarlo (U18). Esta es la historia de lo que sucedió después... A pesar de que Vegetto ha salvado el universo, Goku y Vegeta, quienes lo crearon, definitivamente han desaparecido...


Parte 1 :12345678
Parte 2 :91011121314
Parte 3 :15161718192021222324
[Chapter Cover]
Parte 2, Capítulo 12.

Capítulo 4: Cosechas lo que siembras

Traducido por Alice

Gohan estaba totalmente en pánico. ¿Qué debía hacer? Puso a su padre sobre sus hombros cuando sintió llegar las fuerzas de Krilin, Goten, y Trunks. C-18 también estaba.

“¿Algún problema, Gohan?” preguntó Krilin mientras aterrizaba.

“Sólo una pelea con mi padre...”

“¿Os habéis puesto a luchar? exclamó Goten, con un destello de pánico en sus ojos. ¡Entonces sí eran vuestras fuerzas!”

“Sólo un entrenamiento de nada...” Le respondió Gohan con una mirada lejana.

“¡Ayúdame a llevarlo! ordenó C-18. ¡Tenemos que traerlo de vuelta ahora!”

“Y pensar que todavía quedan dos semanas hasta la cosecha...” Se lamentó Krilin tomando a su viejo amigo por el hombro.

Ellos volaron rápidamente hacia el campamento. Gohan, en su cabeza, se sermoneaba:

“Es culpa mía, no he sabido decir que no. Lo he causado yo, se ha esforzado demasiado, y tenía hambre. Debería haberlo sabido, mi padre era también así, debería haberlo previsto... Pero ¿por qué he ido tan lejos? ¿Por qué quise forzarlo de esta manera? ¿Que estaba tratando de demostrar? A mí que, normalmente, no me gusta luchar... ¿Por qué con mi padre me lo he tomado tan en serio? ¿Por qué...?”

Se cogió la cabeza con las manos. Si algo malo sucedía, nunca se lo perdonaría. No podría. En el campamento, fueron recibidos con gritos de preocupación.

“¿Qué ha pasado?”

C-18 lanzó una mirada de reojo a Gohan y luego dijo:

“Una bajada de tensión, Bulma. Nada demasiado serio. Debe descansar y comer.”

Vegetto gimió.

“Noo, aún no...”

“¡Tienes que pensártelo dos veces antes de ir a trabajar como un buey de labor!” le regañó Chichi dirigiéndose a la cocina.

Krilin y C-18 sostuvieron a Vegetto hasta que éste estuvo en la cama.

“¡Aguanta, hermano!” le alentó el amigo del Saiyano antes de salir.

Una vez que todos estuvieron fuera, Chichi explotó:

“¿Qué ha pasado? ¿Por qué está en este estado? ¡Explicadme!”

Gohan miró hacia abajo y balbuceó:

“Es... Es culpa mía... Hemos luchado...”

Hubo un momento de calma, luego otro... Bueno, todos las pausas posibles antes de que Bulma decidiese poner fin al silencio ensordecedor con un elegante:

“¿Qué?”

“Lo sorprendí entrenando, entonces... Me lo pidió y... No supe decirle que no.”

Gohan se sentía miserable. Estaba avergonzado de haber aceptado la batalla, sabiendo que su padre estaba "enfermo" y sólo quería una cosa: Ir a meditar, como lo hacía antes con Piccolo, y también con su padre.

Pensando en Piccolo, una enorme ola de nostalgia lo invadió. Cuando se fueron, Piccolo había querido permanecer "en caso de peligro", para que alguien pudiese evaluar al enemigo y prevenirlos si fuese necesario. Después de casi un año fuera de la Tierra, se dio cuenta de lo mucho que lo echaba de menos. Pensó en el período durante el cual su padre era aún Goku. En ese momento, él no tenía complicaciones. Su madre lo vigilaba para que hiciese sus deberes y su padre lo sacaba a dar un paseo todos los días. A veces se iban a ver las estrellas. Era el tiempo que Gohan más echaba de menos. Goku, víctima crónica de su ignorancia, inventaba los nombres de las constelaciones a medida que se las señalaba, lo que en gran medida divertía a Gohan.

Con seguridad que en aquella época todo era mucho más sencillo. En aquella época, recordó Gohan con una sonrisa, Bulma y Vegeta no podían dejarse de disputas por un sí o un no. Pensándolo bien, es cierto que sólo podían estar bien juntos. Y luego, Trunks había sido su salvador para todos. Él había salvado de la muerte a su padre (bueno, hasta que la muerte se produjo por otra causa) y había permitido por lo tanto al mismo tiempo el nacimiento de su hermano. Gohan suspiró. Esos refritos del pasado no le sucedían a menudo, pero cuando pensaba en ello, le entraban ganas de llorar. Sintió una mano en el hombro. Videl, armada con una mirada interrogante. Gohan le dirigió una sonrisa tranquilizadora.

“No es culpa tuya, Gohan.” Dijo.

Gohan se relajó. Videl parecía poseer el extraño poder de leer los pensamientos e interpretar cada uno de sus comportamientos. Nadie había tenido tanta empatía con él antes. Excepto tal vez su padre (aparte de aquella vez durante la pelea contra Célula, pero esa era otra historia). Se fueron volando lejos. Goten intentó seguirlos, pero Trunks le agarró el pie.

“Déjalos, Goten. Esta historia no nos concierne.”

La observación llena de madurez de Trunks le hizo fruncir el ceño a Goten. A veces, junto a su amigo, se sentía como un niño estúpido. Trunks le puso su mano en el hombro y sonrió:

“¡Vamos a jugar con nuestro dino gracioso!”

Goten sonrió con todos sus dientes, y a continuación se fueron, seguidos de Marron.

Una vez que Gohan y Videl hubieron aterrizado, Gohan susurró:

“¡Soy tan irresponsable! Resulta que si simplemente me hubiese negado...”

“Mira, lo hecho, hecho está. ¡No es bueno darle vueltas al pasado! Ahora, más bien, deberíamos concentrarnos en las próximas dos semanas. ¡Las más críticas para la salud de tu padre!

“Tienes razón, pero no puedo dejar de estar enojado conmigo mismo...”

“¡Olvídalo!” ordenó Videl con un tono autoritario.

El guerrero miró a su novia a los ojos. ¿Cómo podía una mujer consolarte y hacerte sentir bien hasta ese punto? Sin duda, era el tipo de sensación de que su padre tenía en deferencia a su madre. Le tomó la mano, luego se fueron los dos a caminar un poco.

Una semana después, el estado de Vegetto había empeorado considerablemente. Había perdido por lo menos cinco kilos a pesar de la cantidad de cosas con las que lo alimentaban Chichi y Bulma, -quienes se pasaban el día cocinando-, mientras el resto del grupo se deslomaba cultivando sus campos.

A pesar de su debilidad, el Saiyano quería aparentar estar en cierta forma. Su intento no tuvo éxito: Después de cincuenta metros de caminar se derrumbó bruscamente. Bulma, en la desesperación, rezaba junto a la cabecera de su marido, a pesar de que conocía a Dios y sabía perfectamente que no podía ayudarlos. Los días pasaron lentamente, y cada día, Vegetto parecía cada vez más enfermo. Cinco días más tarde, ni siquiera hacía el esfuerzo de parecer tener un aspecto saludable. Se quedó en la cama todo el día, comiendo como si su vida dependiera de ello, que era en realidad el caso. Gohan miraba los brotes con esperanza. Y finalmente, después de una larga espera, vio las primeras senzus. Tomó un puñado y voló a toda velocidad al campamento. Aterrizó cerca de la cabecera de su padre, y puso la decena de senzus que había recogido en una pequeña mesa de madera al lado de la cama de su padre, puso una en la boca de su padre, que respiraba con dificultad, con los ojos cerrados y el rostro contraído, como si sufriese un millar de muertes. Gohan le susurró:

“¡Papá, cómete esto rápidamente! Son las primeras senzus.”

Vegetto tragó la senzu con dificultad. Otras cinco siguieron a la primera. Entonces abrió los ojos y se sentó. Volvió la cabeza hacia los demás, que se habían reunido a su alrededor y sonrió. Exclamaciones de alegría siguieron.

¡Finalmente, Vegetto estaba fuera de peligro!

Mientras tanto, en el reino de los dioses, Shibito frunció el ceño:

“Está bien, ha sobrevivido.”

“¿Piensas llamarlo ahora?”

“Esperemos un poco. Apenas unos meses. Tengo que estar seguro...”

Lanzó un profundo suspiro y se sentó, cerró los ojos y comenzó a meditar…

*La traducción inglesa dice "llul" según es un animal. Según no hay traducción perfecta porque en francés dice: 'un ange passa, puis un autre... C'est enfin tout le paradis qui a paradé...' (roughly meaning 'an angel came and went, then another... Eventually, every inhabitants of Heaven had time to march etc...') Entonces decidí cambiarlo por "Calma y pausas".

La historia del universo 16 escrita por Syl termina aquí. Salagir escribió la continuación a partir del siguiente capitulo.

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